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Tensión frente al Congreso durante la Marcha Universitaria: hubo piedrazos, gases lacrimógenos y balas de goma

La protesta por el financiamiento de las universidades nacionales derivó en enfrentamientos entre grupos de manifestantes y efectivos de Gendarmería. Las fuerzas federales utilizaron gases lacrimógenos, balas de goma y un camión hidrante para contener los disturbios.

Hoy 17:18

La quinta Marcha Federal Universitaria estuvo marcada este jueves por momentos de tensión y enfrentamientos en las inmediaciones del Congreso de la Nación. Mientras miles de estudiantes, docentes y trabajadores universitarios participaban del acto central para reclamar la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, grupos de manifestantes arrojaron piedras contra el vallado que rodeaba el Palacio Legislativo y Gendarmería respondió con gases lacrimógenos y balas de goma.

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Los incidentes se registraron principalmente sobre la avenida Rivadavia, entre Callao y Rodríguez Peña, y se extendieron hacia el cruce con Entre Ríos. Ante la escalada de la violencia, las fuerzas federales reforzaron el cordón de seguridad para impedir que cedieran las vallas metálicas instaladas en el perímetro del Congreso.

De acuerdo con la cobertura de la jornada, distintos grupos comenzaron a arrojar piedras contra los efectivos que custodiaban el lugar. Los proyectiles impactaron contra los escudos y los cascos de los gendarmes, mientras que algunos manifestantes utilizaron gomeras para lanzar objetos.

La respuesta de las fuerzas de seguridad incluyó disparos de balas de goma y el uso de gas lacrimógeno para dispersar a quienes protagonizaban los enfrentamientos. Poco después, un camión hidrante llegó a la intersección de Rivadavia y Entre Ríos para intervenir en el operativo.

El gas llegó hasta el interior del Congreso

La intensidad de los incidentes también generó complicaciones dentro del Palacio Legislativo. Según fuentes parlamentarias citadas durante la cobertura periodística, el efecto de los gases lacrimógenos llegó hasta sectores del edificio y del anexo del Congreso, donde algunos legisladores y trabajadores manifestaron malestar.

Entre quienes debieron recibir asistencia se encontraba la diputada Cecilia Moreau, quien, según las mismas fuentes, tuvo que recostarse para recuperarse de los efectos del gas.

La situación se desarrolló mientras el acto central de la marcha avanzaba en otro sector de la plaza. Los ruidos de los enfrentamientos y el despliegue de las fuerzas de seguridad se mezclaron con los discursos de representantes gremiales y del ámbito educativo, en una jornada que había comenzado con una convocatoria masiva.

En algunos momentos, la lluvia y el viento también complicaron la permanencia de los manifestantes en la zona. Varios asistentes buscaron refugio en comercios cercanos, aunque algunos locales bajaron sus persianas ante los disturbios.

Cuatro efectivos heridos durante los enfrentamientos

De acuerdo con fuentes policiales citadas en la cobertura, tres integrantes de Gendarmería Nacional y uno de la Prefectura Naval Argentina resultaron heridos por el impacto de elementos contundentes durante los incidentes.

Alrededor de las 16.30, mientras continuaban los enfrentamientos, algunos manifestantes recogieron granadas de gas lacrimógeno y las introdujeron en recipientes con agua para intentar devolverlas hacia el cordón de seguridad. También se registraron momentos en los que los efectivos recogieron piedras del suelo y las arrojaron hacia el otro lado del vallado.

La funcionaria Alejandra Monteoliva cuestionó los hechos a través de su cuenta de X y defendió el accionar de las fuerzas de seguridad.

“El derecho a manifestarse no es un permiso para ejercer la violencia. Quienes agredan a nuestros efectivos, destruyan bienes públicos o cometan delitos deberán responder ante la Justicia. En Argentina, nadie está por encima de la ley”, expresó.

En su publicación, también acusó a los responsables de los disturbios de intentar generar caos y desafiar a las fuerzas federales.

El SAME atendió a dos personas

El Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) informó que asistió a dos civiles durante los incidentes registrados en los alrededores de Plaza Congreso, según un parte difundido a las 16.50.

Uno de los casos correspondió a un hombre adulto que fue atendido en la intersección de Hipólito Yrigoyen y Virrey Cevallos. El personal médico realizó un control clínico y no fue necesario trasladarlo a un centro de salud.

El segundo episodio se produjo en Rodríguez Peña al 80, entre avenida Rivadavia y Bartolomé Mitre, donde una mujer de 57 años presentó síntomas compatibles con un accidente cerebrovascular (ACV). Luego de la asistencia inicial y la evaluación médica, fue trasladada al Hospital Ramos Mejía.

Además, el SAME recibió un tercer pedido de asistencia para una mujer adulta con dificultades respiratorias en la zona de Solís y Adolfo Alsina. Sin embargo, el llamado fue anulado por disposición del 911.

De esta manera, el balance sanitario informado hasta ese momento consignó dos civiles atendidos, uno de ellos trasladado a un hospital, además de los cuatro efectivos de las fuerzas federales que habrían resultado heridos.

Una protesta atravesada por el conflicto político

Los incidentes se produjeron en el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para exigir la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario y reclamar una recomposición de los salarios docentes y no docentes, además de mayores recursos para el funcionamiento de las casas de estudio.

La movilización coincidió con una jornada de tensión política en el Congreso. La oposición había intentado abrir una sesión especial en la Cámara de Diputados para tratar, entre otros temas, la derogación del DNU 70/2023, pero no logró reunir el quórum necesario.

Los enfrentamientos frente al Palacio Legislativo se desarrollaron mientras miles de personas participaban de la convocatoria universitaria en la Ciudad de Buenos Aires y en otras localidades del país. La mayoría de los asistentes se había concentrado para reclamar por el financiamiento de la educación superior, mientras que los episodios de violencia se produjeron en sectores específicos de las inmediaciones del Congreso.