A 11 días del balotaje, el presidente brasileño apeló a la fe y a la protección de las familias para acercarse a los votantes evangélicos, un sector que muestra mayor apoyo a su rival, Flávio Bolsonaro.
El presidente de Brasil y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva, publicó este miércoles una carta dirigida a las familias evangélicas para intentar sumar apoyos de cara a la segunda vuelta electoral del próximo 25 de octubre. Con un mensaje centrado en la fe, la familia y sus propuestas de Gobierno, busca acercarse a un sector importante del electorado que muestra mayor afinidad con su rival, Flávio Bolsonaro.
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“He decidido escribirles con el corazón abierto”, expresó Lula al comienzo del texto, en el que manifestó su respeto por todas las religiones y destacó que comparten un mismo objetivo: cuidar de las familias brasileñas.
El mandatario, que profesa la fe católica, busca acercarse a los evangélicos en la recta final de una campaña en la que intenta ampliar su respaldo y convencer a votantes que podrían resultar decisivos para el resultado electoral.
En uno de los pasajes centrales de la carta, Lula relacionó su trayectoria política con la protección divina y aseguró que continúa trabajando por las familias brasileñas.
“Si no hubiera sido por la mano bondadosa de Dios”, expresó el presidente al referirse a las dificultades que atravesó a lo largo de su vida. También afirmó que se siente “guiado por Él” y que defiende a las familias con “medidas concretas y no con discursos vacíos”.
El candidato mencionó algunas de las iniciativas que considera importantes para los hogares brasileños. Entre ellas, destacó la necesidad de combatir los problemas asociados a las apuestas por internet, una actividad que, según advirtió, está perjudicando a muchas familias.
Además, defendió la propuesta de reducir la jornada laboral a 40 horas semanales y establecer dos días de descanso. Según planteó, esa medida permitiría que los trabajadores tuvieran más tiempo para compartir con sus seres queridos y participar de actividades religiosas.
En otro tramo de la carta, Lula rechazó las versiones falsas que circularon durante la campaña electoral de 2022, según las cuales su eventual Gobierno buscaría cerrar miles de iglesias evangélicas.
El presidente negó esas acusaciones y sostuvo que su gestión respeta la libertad religiosa y no impulsa medidas destinadas a perseguir a las comunidades de fe.
“Nunca podrán acusarnos de estar comprometidos con políticas que destruyen vidas, cierran templos o no demuestran respeto, como nos enseñó Jesús”, afirmó.
Asimismo, mencionó otros temas que considera prioritarios, como la protección de las mujeres, la lucha contra el crimen organizado mediante tareas de inteligencia, la defensa de la salud pública y el cuidado de la naturaleza.
Con estos planteos, el mandatario intenta mostrar que sus propuestas también responden a las preocupaciones de las familias evangélicas y que su Gobierno puede representar sus intereses, más allá de las diferencias religiosas.
La iniciativa se produce en un momento clave de la campaña. Flávio Bolsonaro, senador e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, es el principal rival de Lula en la segunda vuelta y cuenta con un importante respaldo entre los votantes evangélicos.
Según una encuesta de Datafolha citada en la información original, este sector representa cerca del 27% de la población brasileña y muestra una mayor inclinación a votar por el candidato opositor.
Por eso, Lula busca convencer a los votantes evangélicos de que sus propuestas también pueden beneficiar a sus familias. La carta apunta a acercarse a una comunidad que tiene un peso importante en la sociedad brasileña y cuyo apoyo puede influir en el resultado de las elecciones.
En el cierre del mensaje, el presidente invitó a los ciudadanos a rezar y pedirle a Dios claridad para decidir su voto. También los llamó a concurrir a las urnas con libertad de conciencia y pensando en el futuro del país.
“Acudan a las urnas con la conciencia libre y con la alianza renovada con nuestro amado Brasil”, concluyó.
La segunda vuelta de las elecciones presidenciales se realizará el domingo 25 de octubre, cuando los brasileños deberán elegir entre la continuidad de Lula da Silva y la propuesta de Flávio Bolsonaro.