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Qué es un adenocarcinoma pulmonar, el tumor maligno que le diagnosticaron al papa León XIV

El Vaticano confirmó que el pontífice tiene un adenocarcinoma pulmonar, un tipo de cáncer que se origina en las células que recubren los pulmones. Qué características tiene esta enfermedad, cuáles son sus síntomas y cómo se trata.

Hoy 17:41
Papa León XIV

El papa León XIV fue diagnosticado con un adenocarcinoma pulmonar, según informó el Vaticano en el parte médico difundido después de la intervención quirúrgica realizada en el Policlínico Gemelli de Roma. Durante la operación, los médicos le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho para retirar la lesión.

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El adenocarcinoma pulmonar es un tipo de cáncer que se origina en las células glandulares del pulmón, encargadas de producir sustancias como el moco. Forma parte del grupo de los cánceres de pulmón de células no pequeñas y es uno de los tipos más frecuentes de esta enfermedad.

A diferencia de otros tumores pulmonares, suele desarrollarse en las zonas periféricas del pulmón, aunque puede aparecer en distintas regiones de ese órgano. Puede afectar tanto a personas fumadoras como a quienes nunca fumaron.

Cuáles son los síntomas del adenocarcinoma pulmonar

Una de las características de esta enfermedad es que puede desarrollarse sin provocar síntomas en sus primeras etapas. En algunos casos, se detecta durante estudios médicos realizados por otros motivos, como radiografías o tomografías del tórax.

Cuando aparecen manifestaciones clínicas, algunas de las más frecuentes son:

  • Tos persistente o que empeora con el tiempo.
  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
  • Dolor en el pecho, especialmente al respirar profundamente o toser.
  • Presencia de sangre al toser.
  • Ronquera, cansancio o pérdida de peso sin una causa aparente.
  • Infecciones respiratorias recurrentes o que tardan en desaparecer.

Estos síntomas también pueden estar relacionados con otras enfermedades, por lo que su presencia no significa necesariamente que una persona tenga cáncer de pulmón. Sin embargo, si persisten, es importante consultar con un profesional de la salud.

Cuáles son los factores de riesgo

El tabaquismo constituye uno de los principales factores de riesgo del cáncer de pulmón. Sin embargo, el adenocarcinoma también puede presentarse en personas que nunca fumaron.

Otros factores asociados incluyen la exposición al humo de segunda mano, al radón y a determinadas sustancias cancerígenas presentes en algunos ambientes laborales. También pueden influir los antecedentes familiares y ciertas alteraciones genéticas de las células.

La presencia de uno o varios factores de riesgo no significa que una persona necesariamente vaya a desarrollar la enfermedad.

Cómo se diagnostica y qué tratamientos existen

El diagnóstico puede incluir estudios por imágenes, como radiografías y tomografías, además de una biopsia que permita analizar las células de la lesión y determinar su tipo. Una vez confirmado el cáncer, los médicos realizan evaluaciones adicionales para establecer si está localizado en el pulmón o si se extendió a los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo.

Las alternativas de tratamiento dependen de la etapa de la enfermedad, las características del tumor, el estado general del paciente y su función pulmonar. Entre las opciones se encuentran la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la inmunoterapia y los tratamientos dirigidos contra determinadas alteraciones moleculares. No todos los pacientes necesitan los mismos procedimientos.

En el caso de León XIV, la intervención consistió en la extirpación del lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica de cirugía asistida por video. Según el parte médico difundido por el Vaticano, la operación duró aproximadamente 90 minutos y finalizó sin complicaciones.

El diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, por sí solo, no permite establecer el pronóstico de un paciente. Para determinarlo, es necesario conocer la extensión de la enfermedad y evaluar los resultados de los estudios posteriores a la cirugía.