El capitán de Boca tuvo que abandonar el campo de juego en el segundo tiempo ante Instituto.
La preocupación de Boca tras la salida de Leandro Paredes ante Instituto finalmente tuvo confirmación médica. Los estudios determinaron que el capitán sufrió una distensión grado 2 en el isquiotibial derecho, una lesión que habitualmente demanda alrededor de tres semanas de recuperación.
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El diagnóstico representa un duro golpe para Rodolfo Arruabarrena, ya que Paredes quedó prácticamente descartado para la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama, que se disputará este martes en La Bombonera.
Además, también está en duda su presencia para la revancha, prevista para el martes 20 de octubre en Brasil. Si se cumplen los plazos habituales de recuperación, el mediocampista no llegaría a ninguno de los dos encuentros de la serie.
Paredes había ingresado en el segundo tiempo del empate 2-2 ante Instituto, pero solamente pudo permanecer unos 15 minutos en cancha. El capitán sintió una molestia en la parte posterior del muslo derecho y pidió el cambio.
“Me tiró”, alcanzó a decir mientras abandonaba el campo de juego, en una escena que encendió inmediatamente las alarmas en el mundo Boca.
La lesión llega además con un antecedente cercano. No es la primera vez durante este año que Paredes presenta inconvenientes musculares en esa zona.
El mediocampista había sufrido una lesión antes del partido ante Universidad Católica, cuando llegó con lo justo al Mundial con la Selección Argentina. También tuvo una sobrecarga en agosto frente a Platense, que lo obligó a perderse los encuentros ante Racing y Recoleta y lo mantuvo alrededor de 12 días fuera de las canchas.
Ahora, la distensión grado 2 aparece justo antes de una serie determinante para el Xeneize, con dos partidos de semifinales separados por apenas una semana.
La recuperación demandaría aproximadamente tres semanas, aunque los tiempos dependerán de la evolución del futbolista y de las evaluaciones que realice el cuerpo médico.
Por eso, el cuerpo técnico deberá evitar cualquier apresuramiento que pueda generar una recaída. El calendario marca otro partido especialmente importante para Boca: el Superclásico ante River del 1° de noviembre.
En el caso de Paredes, la intención será determinar su evolución día a día y establecer cuándo estará en condiciones de volver a competir.
La ausencia del capitán también supone un problema futbolístico para Arruabarrena. Paredes es uno de los principales encargados de ordenar el mediocampo, manejar los tiempos y conectar la salida con el ataque.
Ahora, el entrenador deberá buscar alternativas para afrontar la serie ante Vasco da Gama. Milton Delgado y Santiago Ascacíbar aparecen como piezas importantes para rearmar la mitad de la cancha, mientras que también está por definirse quién ocupará el otro lugar entre Williams Alarcón y Carlos Palacios.
Boca deberá afrontar así uno de los tramos más importantes de su temporada sin su capitán. La semifinal ante Vasco, en principio, tendrá que jugarla sin Paredes.