Un conductor de Uber se entregó a la policía tras ser acusado de intento de secuestro por una estudiante universitaria en Tucumán, quien escapó arrojándose del vehículo en movimiento.
Un viaje en una plataforma de transporte privado culminó en un escándalo policial sin precedentes en la provincia de Tucumán, Argentina. Una estudiante universitaria, tras sentir que su vida corría peligro, se arrojó del vehículo en movimiento para escapar de lo que su familia denunció como un intento de secuestro. Este caso, que ha captado la atención de las autoridades locales, dio un giro inesperado cuando el conductor se presentó voluntariamente ante las autoridades.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 9:30 de la mañana, cuando la joven solicitó un servicio de Uber a la salida de la Facultad de Filosofía y Letras. A poco tiempo de haber comenzado el trayecto, la pasajera comenzó a notar un olor extraño y penetrante en el interior del automóvil, lo que la llevó a sentirse mareada y a perder el control de su cuerpo. En un estado de pánico, le pidió al conductor que abriera las ventanillas o detuviera el auto, pero el hombre ignoró sus súplicas.
“Mi hija sintió temor, sintió que el cuerpo no le respondía”, expresó Lucas Haurigot Posse, secretario de Adicciones del Gobierno tucumano y padre de la víctima. En un momento desesperado, mientras el vehículo reducía la velocidad al llegar a un semáforo, la estudiante logró abrir la puerta y se lanzó al asfalto en busca de ayuda.
La situación dio lugar a una denuncia formal en la Brigada de Investigaciones de Tucumán. A raíz del incidente, las redes sociales se inundaron de publicaciones que denunciaban al mismo conductor, con otras cuatro usuarias que afirmaron haber vivido experiencias similares, lo que generó un escrache en redes.
El caso tomó un giro inesperado cuando el chofer, al verse expuesto por su imagen viralizada en internet, decidió entregarse a la Comisaría Tercera. “No es frecuente este tipo de denuncia. El conductor se presentó para poner en conocimiento que él se había enterado por las redes sociales”, comentó el jefe de la Policía de Tucumán, Joaquín Girvau, subrayando la rareza de la situación.
En la actualidad, el expediente ha sido asignado a la Unidad Fiscal de Delitos Complejos. La Justicia ha solicitado la pericia de los registros del GPS de la aplicación, con el fin de trazar la ruta satelital exacta y revisar cada cámara de videovigilancia del trayecto. Este análisis es crucial para esclarecer los hechos que ocurrieron dentro del vehículo durante el viaje.