El canciller destacó el resultado electoral de Flavio Bolsonaro y habló de un posible giro político en la región.
El canciller Pablo Quirno destacó el resultado de la primera vuelta electoral en Brasil y consideró que el avance de Flavio Bolsonaro puede abrir un nuevo escenario político en la región. El funcionario formuló esas declaraciones durante la cena por el 48° aniversario del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), donde también volvió a plantear el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.
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En su discurso, Quirno sostuvo que el triunfo de Bolsonaro “abre la posibilidad de consolidar un giro político de alcance histórico en la región” y remarcó que el presidente Javier Milei había respaldado al candidato brasileño desde el comienzo de su campaña.
Según explicó, el apoyo del mandatario argentino respondió a “la convicción moral de que acompañarlo era lo correcto”, sin supeditar esa decisión a un cálculo político. En ese sentido, el canciller afirmó que la denominada “Ola Azul” recibió un nuevo impulso tras los resultados electorales.
Pero el eje central de su exposición estuvo puesto en la disputa de soberanía por las Islas Malvinas y en el conflicto diplomático con el Reino Unido por la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.
Quirno cuestionó al gobierno británico por negarse a retomar negociaciones sobre la soberanía y por avanzar, según planteó, con medidas unilaterales vinculadas con la explotación de recursos en espacios marítimos sujetos a la controversia.
El canciller apuntó particularmente contra el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por las empresas Navitas y Rockhopper, y sostuvo que su desarrollo “compromete los recursos no renovables de la plataforma continental argentina”.
Frente a la posición británica, el Gobierno argentino decidió recurrir al mecanismo de arbitraje contemplado en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Quirno defendió esa decisión y desafió a Londres a someter la cuestión a un tribunal internacional.
“Si Londres sostiene que sus actividades se ajustan al derecho internacional, tendrá la oportunidad de demostrarlo ante un tribunal compuesto por árbitros independientes”, afirmó.
El funcionario también respondió a los cuestionamientos británicos sobre la decisión argentina de acudir al arbitraje y sostuvo que “la confiabilidad se demuestra al honrar los compromisos internacionales asumidos, incluidos los procedimientos de solución pacífica de controversias”.
El planteo fue escuchado desde una de las mesas principales por el embajador británico, David Cairns, quien tomó notas durante la exposición y se retiró antes de que concluyera la actividad en el salón principal de El Central, en La Rural.
Quirno también repasó las medidas adoptadas por Argentina frente al proyecto petrolero. Mencionó que Halliburton confirmó que no participará del desarrollo de Sea Lion, al igual que sus filiales, y señaló que las acciones de Navitas y Rockhopper registraron retrocesos durante septiembre.
A las medidas diplomáticas y al arbitraje internacional se sumaron, según indicó, denuncias penales y procedimientos sancionatorios contra las empresas involucradas y sus directivos.
El canciller también lanzó una advertencia hacia los países de la región que colaboren con actividades vinculadas a la explotación de recursos en las islas. Aunque evitó mencionar países en su discurso, remarcó que la posición de cada gobierno frente a la cuestión Malvinas tendrá impacto en la relación bilateral con Argentina.
“Defender nuestros derechos en Malvinas es una política de Estado. La conducta de cada país frente a esta causa definirá la profundidad del vínculo bilateral”, sostuvo.
En esa línea, Quirno vinculó el reclamo por la soberanía con futuras iniciativas de integración regional en materia de infraestructura, energía y minería. Y advirtió que quienes colaboren con la explotación de los recursos en disputa podrían quedar fuera de los beneficios de futuros acuerdos con Argentina.
El discurso también generó movimientos entre representantes diplomáticos extranjeros. Según trascendió, el embajador de Chile, Gonzalo Uriarte Herrera, también se retiró del salón después de la exposición.
Durante el encuentro, además, Brasil volvió a ocupar un lugar central en las conversaciones diplomáticas. En el Gobierno argentino analizan ahora el escenario que se abre de cara a la segunda vuelta electoral y las posibles consecuencias regionales de una eventual disputa entre Lula da Silva y Flavio Bolsonaro.
La elección brasileña, de este modo, se convirtió en uno de los principales temas de conversación durante una jornada en la que el canciller argentino combinó el respaldo al candidato brasileño con una defensa enfática de la posición argentina sobre Malvinas.