El presidente brasileño cuestionó las presiones externas sobre América Latina, reclamó una reforma del Consejo de Seguridad y defendió el multilateralismo frente a las tensiones internacionales.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó un fuerte mensaje sobre la soberanía de América Latina durante la apertura de la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas y, aunque no mencionó directamente a Donald Trump en esa frase, apuntó contra las presiones de Estados Unidos sobre la región.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
“Brasil no cabe en el patio trasero de nadie”, afirmó Lula durante su discurso, en el que advirtió sobre las “tentaciones hegemónicas” de la mayor potencia del mundo y sostuvo que los países latinoamericanos necesitan socios y cooperación, no imposiciones externas.
El mandatario brasileño también cuestionó el funcionamiento del Consejo de Seguridad de la ONU y reclamó una modificación de su estructura. “Somos todos rehenes del inmovilismo de un Consejo de Seguridad que no cumple su papel”, sostuvo, al plantear la necesidad de avanzar hacia un organismo que refleje de manera más amplia la realidad internacional.
En ese marco, Lula contrapuso dos caminos para la comunidad internacional: “¿Multilateralismo o unilateralismo? ¿Soberanía o subordinación?”. Para el presidente brasileño, las diferencias entre los países no deberían impedir una mayor cooperación, especialmente en América Latina.
El discurso se produjo en un contexto de tensión entre Brasil y el gobierno de Trump, marcado, entre otros puntos, por la política comercial estadounidense hacia los productos brasileños. Lula también cuestionó lo que definió como injerencia externa en los procesos electorales y sostuvo que la democracia vuelve a estar bajo presión.
“Las diferencias ideológicas no deberían ser un obstáculo para una mayor integración entre países vecinos”, afirmó el presidente, quien además defendió la soberanía brasileña y la autonomía de los procesos políticos de la región.
Lula consideró que Naciones Unidas atraviesa uno de sus momentos más críticos desde que pronunció su primer discurso ante el organismo en 2003 y cuestionó el papel de las grandes potencias en los conflictos internacionales.
“Las concesiones a la ley del más fuerte pasaron los límites”, sostuvo, al advertir también sobre el riesgo de que conflictos regionales terminen adquiriendo una dimensión global.
En materia internacional, el mandatario brasileño defendió una salida negociada para la guerra en Ucrania y reclamó que los integrantes del Consejo de Seguridad se involucren en la búsqueda de soluciones tanto para ese conflicto como para la guerra entre Estados Unidos e Irán.
“El multilateralismo es un pilar indispensable frente a un panorama global fragmentado por la proliferación de conflictos armados”, afirmó Lula.
Brasil sostiene desde hace años su reclamo para ampliar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas e incorporar nuevos miembros permanentes, entre ellos países del denominado Sur Global. El gobierno brasileño considera que la actual composición del organismo no refleja adecuadamente la distribución del poder y las realidades del mundo actual.