El piloto argentino tuvo un buen comienzo en el Gran Premio de Italia, pero no quedó conforme con el rendimiento de su Alpine en la segunda práctica libre. Terminó noveno en la FP1 y undécimo en la FP2, aunque en ambas tandas superó a sus compañeros de equipo.
Franco Colapinto completó este viernes las dos primeras prácticas libres del Gran Premio de Italia en el circuito de Monza y dejó sensaciones encontradas. El argentino tuvo un destacado rendimiento en la FP1, donde finalizó en el noveno puesto, pero en la segunda tanda cayó hasta la undécima posición y reconoció que el equipo perdió rendimiento.
A pesar de haber terminado por delante de sus compañeros Paul Aron y Pierre Gasly en ambas sesiones, el piloto argentino fue autocrítico al momento de analizar el comportamiento de su monoplaza. Colapinto, que estrenó modificaciones en su Alpine A526, consideró que el equipo deberá trabajar para entender por qué el auto no respondió de la misma manera durante la segunda práctica.
“En el FP1 me sentí muy bien. Salí, di cuatro vueltas, hice el tiempo y después tuve un problema con el motor. Pero tendría que haber mejorado cinco veces más, tendría que haber hecho un tiempo parecido al que hice ahora”, explicó el pilarense tras finalizar la actividad.
Sin embargo, la segunda sesión dejó más dudas que certezas para el argentino. “En la FP2 estuvimos un poco perdidos, dimos un paso para atrás. Hay que entender por qué, si es la temperatura, que hizo más calor”, sostuvo Colapinto, quien detalló los inconvenientes que encontró durante su trabajo en pista.
“Costó más el auto, no iba tan bien, iba un poco suelto, no tenía grip en mitad de curva, iba de trompa en mitad y en salida se movía más. En general no evolucionamos nada, de hecho siento que empeoramos bastante”, agregó el piloto de Alpine.
De todos modos, Colapinto también rescató algunos aspectos positivos de la jornada, principalmente lo realizado durante la primera práctica. “El FP1 había sido muy bueno. Con las medias había hecho un tiempo muy rápido. Lo bueno es que lo del motor de la FP1 lo solucionamos”, señaló.
Ahora, el desafío para el argentino y el equipo será encontrar respuestas de cara a la actividad del sábado. “La FP2 fue un poco complicada. Hay que entender el por qué y laburar para mañana”, sentenció Colapinto.
La FP1 también tuvo un momento de tensión para el piloto argentino. Durante uno de sus primeros giros, Colapinto detectó un inconveniente en el rendimiento de su Alpine y rápidamente alertó por radio a su equipo: “¡Está roto!”.
Desde el box intentaron encontrar una explicación al problema y le indicaron algunos procedimientos mientras analizaban la situación. Sin embargo, el argentino mostró su frustración y volvió a manifestar sus dificultades con el funcionamiento del monoplaza.
“Todo el tiempo lo mismo. Dios mío, mirá mis neumáticos”, expresó Colapinto durante la comunicación con su ingeniero. Finalmente, el inconveniente técnico pudo ser solucionado y el argentino logró completar la actividad, aunque la segunda práctica dejó trabajo por delante para Alpine antes de la clasificación en Monza.