La Selección Argentina regresó este lunes al país con la Copa del Mundo tras la histórica consagración ante Países Bajos. Hinchas, familiares y jóvenes jugadoras protagonizaron una verdadera fiesta en el aeropuerto.
Las Leonas ya están en casa. La Selección Argentina de hockey sobre césped regresó este lunes al país después de conquistar su tercer título mundial y fue recibida por una multitud en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
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El vuelo proveniente de Ámsterdam aterrizó alrededor de las 5.50, pero desde mucho antes los hinchas ya habían comenzado a poblar el hall con banderas argentinas, camisetas, palos de hockey y cánticos para esperar a las campeonas.
Más de 200 personas, entre familiares, fanáticos y numerosas jugadoras juveniles, aguardaron detrás del vallado. Cuando las integrantes del plantel finalmente aparecieron con la Copa del Mundo y las medallas de oro, el aeropuerto se convirtió en una verdadera fiesta al grito de “dale campeón”.
Argentina conquistó el título luego de una final inolvidable frente a Países Bajos, el seleccionado local y ganador de las últimas tres ediciones. Tras igualar 1-1 durante el partido, Las Leonas se impusieron 3-1 en los shoot-outs para volver a lo más alto del hockey mundial.
La capitana Majo Granatto, autora del gol argentino en la final, destacó la actuación del equipo. “Esto es de todos. Creo que fue la mejor final que jugamos: con autoridad, con determinación, con convicción”, expresó tras la consagración.
Otra de las grandes protagonistas fue la arquera Cristina “China” Cosentino, decisiva durante la definición, mientras que Sofía Cairó convirtió el remate que selló el título.
Por su parte, el entrenador Fernando Ferrara destacó el proceso realizado durante los últimos dos años. “Fue un torneo impecable desde el principio hasta el final”, aseguró, y resaltó el talento, el coraje, el juego y la unión del grupo.
Con este campeonato, Las Leonas volvieron a levantar la Copa del Mundo después de las conquistas de Perth 2002 y Rosario 2010. El regreso a la Argentina estuvo marcado por abrazos, fotos, autógrafos y una multitud que quiso celebrar junto a ellas una nueva página dorada del deporte nacional.