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Cuáles son los principales cambios tras la aprobación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central

La Cámara baja dio media sanción al proyecto con 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones. La iniciativa busca reforzar la independencia del BCRA, limitar su asistencia financiera al Estado y establecer como misión principal preservar el valor de la moneda. Ahora deberá ser tratada por el Senado.

Hoy 18:54

La Cámara de Diputados aprobó este miércoles la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y dio media sanción a una iniciativa que introduce cambios profundos en el funcionamiento de la entidad monetaria y, especialmente, en su relación financiera con el Estado.

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El proyecto obtuvo 144 votos a favor, 102 en contra y 9 abstenciones y contó con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, el MID, sectores de Provincias Unidas, Argentina Federal, Independencia, Producción y Trabajo y Por Santa Cruz.

La iniciativa deberá ahora ser analizada por el Senado de la Nación, donde se definirá si finalmente se convierte en ley.

Uno de los principales puntos de la reforma es la eliminación de las herramientas que permiten al Banco Central financiar de manera directa al Tesoro Nacional mediante emisión monetaria.

El proyecto deroga el artículo 20 de la Carta Orgánica vigente, que establece el mecanismo de adelantos transitorios al Gobierno nacional. También prohíbe que el BCRA otorgue préstamos al Estado nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios.

A su vez, la iniciativa establece que el Banco Central no podrá comprar títulos públicos del Estado nacional en el mercado primario ni adelantar fondos para atender servicios de deuda pública.

De esta manera, el proyecto busca cerrar los principales canales mediante los cuales el organismo monetario puede asistir financieramente al sector público.

Otro de los cambios centrales está relacionado con la misión del Banco Central.

La reforma establece que la misión única, primaria y fundamental del BCRA será preservar el valor de la moneda.

Esto implica modificar el esquema vigente desde 2012, cuando se estableció que la entidad debía promover, además de la estabilidad monetaria y financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.

Con la nueva redacción, la estabilidad de precios queda como eje principal de la política monetaria.

El proyecto también elimina la posibilidad de que el directorio del Banco Central oriente el crédito hacia determinados sectores, como las pequeñas y medianas empresas o las economías regionales.

La reforma también modifica el régimen de distribución de las ganancias del BCRA.

El proyecto establece que solo podrán distribuirse utilidades realizadas y líquidas, mientras que quedan excluidos los resultados originados por variaciones del tipo de cambio o por la valorización del oro.

Además, las reservas de resultados deberán alcanzar determinados niveles antes de que pueda realizarse una transferencia al Estado. Cuando se autorice, los fondos deberán destinarse exclusivamente a la cancelación de deuda pública.

El objetivo es evitar que resultados contables, que todavía no se materializaron, sean utilizados para transferir recursos al Tesoro.

La iniciativa también modifica el mecanismo para remover al presidente del Banco Central y a los integrantes de su directorio.

El proyecto establece causales específicas de remoción, entre ellas una falta grave y manifiesta en el ejercicio de sus funciones.

Además, para concretar la salida de una autoridad será necesaria la intervención del Poder Ejecutivo y la aprobación de dos tercios de los miembros presentes de ambas cámaras del Congreso.

El texto también elimina la participación de una comisión bicameral en el proceso y deroga la posibilidad de que el Poder Ejecutivo remueva directamente a un integrante del directorio sin acreditar una causal grave.

Otro capítulo está destinado al saneamiento del balance del Banco Central.

La reforma establece un régimen transitorio para atender los pasivos que el Estado mantiene con la entidad, entre ellos las Letras Intransferibles y los adelantos transitorios.

También se modifica el tratamiento de las reservas internacionales y se deroga el concepto de reservas de libre disponibilidad incorporado durante la década de 1990.

El proyecto dispone, además, la inembargabilidad de los bienes que integran las reservas y establece reglas sobre los activos externos que pueden ser utilizados por el Banco Central.

La reforma también apunta a modificar la relación entre el BCRA y el Poder Ejecutivo.

Entre otros cambios, se elimina la participación de un representante del Ministerio de Economía en las reuniones del Directorio de la entidad.

El proyecto busca así fortalecer la autonomía institucional del Banco Central y establecer mayores límites a la intervención del Gobierno nacional sobre sus decisiones.

Con la aprobación en Diputados, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central consiguió media sanción y quedó a un paso de convertirse en ley.

El debate ahora se trasladará al Senado, donde los legisladores deberán definir si respaldan el nuevo esquema para la autoridad monetaria.

De aprobarse definitivamente, la Argentina tendría un Banco Central con un mandato concentrado en preservar el valor de la moneda, fuertes restricciones para financiar al sector público y nuevas reglas para la administración de sus utilidades, reservas y autoridades.