El Vasco debe definir algunos puestos para el clásico del domingo en Avellaneda.
Boca cambió rápidamente el chip después de la goleada 4-0 ante Recoleta y la clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. El equipo de Rodolfo Arruabarrena ya puso el foco en el torneo local y tendrá una prueba exigente este domingo, desde las 21.30, cuando visite a Racing en Avellaneda. Para ese clásico, el entrenador todavía debe resolver dos incógnitas.
Las dudas aparecen en la defensa y el ataque, y en ambos casos están relacionadas con el desgaste de una seguidilla que dejó poco margen para el descanso. La primera incertidumbre está en la zaga y tiene como protagonista a Lautaro Di Lollo, quien todavía no se encuentra al ciento por ciento desde lo físico y será seguido de cerca durante los próximos entrenamientos.
El juvenil había ganado terreno en la consideración del Vasco y se convirtió en una pieza importante de la defensa. Sin embargo, después de disputar los 90 minutos ante Platense, terminó sobreexigido y sintió una molestia que le impidió estar en la revancha ante Recoleta. Si no llega en condiciones para enfrentar a Racing, Nicolás Figal será nuevamente su reemplazante.
Figal justamente fue titular en Paraguay y ocupó el lugar de Di Lollo. El experimentado defensor había comenzado el ciclo de Arruabarrena como una de las primeras opciones en la zaga, aunque luego perdió terreno tras el error que cometió ante la Universidad Católica de Chile por la Sudamericana. Ahora podría tener una nueva oportunidad en el clásico si el juvenil no logra recuperarse.
La otra duda del entrenador aparece en el sector ofensivo y tiene como protagonistas a Leonel Flores y Sebastián Villa. El juvenil había sido una de las apuestas fuertes de Arruabarrena y comenzó como titular en el partido de ida ante Recoleta, donde además convirtió uno de los goles de Boca.
Para la revancha en Paraguay, el cuerpo técnico decidió preservarlo. Flores quedó entre los suplentes y ni siquiera realizó la entrada en calor, una señal de que su estado físico no era el ideal. Su lugar fue ocupado por Sebastián Villa, quien volvió a la titularidad y respondió con una actuación destacada.
El colombiano fue uno de los protagonistas del 4-0 ante Recoleta, convirtió un gol y tuvo una participación importante en la clasificación. Por eso, ahora Arruabarrena deberá decidir si devuelve la titularidad a Flores o mantiene a Villa por su buen rendimiento. El antecedente más reciente juega a favor del colombiano.
Las dos dudas aparecen en medio de un calendario cargado para Boca. El Xeneize disputó una seguidilla de encuentros entre el torneo local y la Copa Sudamericana, con los dos partidos ante Recoleta separados apenas por el compromiso frente a Platense. El desgaste comenzó a sentirse y obligó al cuerpo técnico a administrar las cargas.
Para el clásico ante Racing, además, Arruabarrena ya sabe que no podrá contar con Leandro Paredes, Leandro Lozano y Marco Pellegrino, todos descartados por distintas molestias físicas. Ninguno estuvo disponible ante Recoleta y tampoco llegará al duelo del domingo.
Así, el Vasco tendrá que esperar la evolución de Di Lollo y Flores antes de definir el equipo. Boca viene de conseguir una clasificación importante en la Copa, pero ahora deberá afrontar otro desafío de peso: visitar a Racing en un clásico en el que Arruabarrena tendrá que encontrar el equilibrio entre cuidar a sus jugadores y poner en cancha a su mejor equipo.