La presentación fue realizada por el abogado de Ulises Jaitt, quien cuestionó elementos que, según sostuvo, no fueron analizados de manera exhaustiva.
A siete años de la muerte de Natacha Jaitt, su hermano Ulises volvió a pedir que se reabra la investigación. Lo hizo a través de su abogado, Ignacio Barrios, quien presentó un escrito ante la Fiscalía General de San Isidro y cuestionó distintos puntos del expediente.
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En el documento, el letrado también solicitó un pronto despacho para que la Fiscalía General de San Isidro se pronuncie sobre la revisión. Según planteó, se produjo una “remisión circular”: un órgano remitió el pedido a los fiscales para que evaluaran las medidas, pero luego la fiscal Lida Osores Soler volvió a postergar su tratamiento hasta que se resolviera la revisión del archivo.
Ante esta situación, Barrios reclamó que se determine qué organismo debe resolver el planteo y que no haya un nuevo diferimiento. Además, pidió que se preserven desde ahora elementos que podrían perderse o degradarse con el paso del tiempo.
Las llamadas al 911 y una diferencia de tiempos que pide investigar
Uno de los puntos centrales de la presentación es la reconstrucción de la madrugada en la que murió Natacha.
El abogado señala que el teléfono de la víctima registra llamadas perdidas de Raúl Velaztiqui a la 1:30:43, 1:31:52 y 1:39:08. Según una declaración incorporada al expediente, la alerta policial se produjo aproximadamente a la 1:47, mientras que la médica del SET Evangelina Serrano declaró que el servicio recibió un código rojo recién a las 2:20.
A partir de esos registros, Barrios advierte una diferencia de aproximadamente 33 minutos entre la alerta policial y el despacho médico.
El escrito, al que tuvo acceso TN, aclara que no sostiene que esa demora haya provocado la muerte ni que Natacha pudiera haber sido reanimada. Lo que reclama es reconstruir la secuencia con los registros originales del 911, las fichas de despacho, las comunicaciones policiales y los datos del servicio médico.
Aseguran que la escena fue modificada antes de la llegada de la Policía
Otro de los puntos que pidió volver a analizar es la situación de la escena antes del arribo de los efectivos.
Barrios citó declaraciones de Guillermo Gonzalo Rigoni, Gustavo Andrés Bartolini y Raúl Velaztiqui Duarte, quienes describieron distintos movimientos de objetos durante esos minutos.
Según esas declaraciones, Rigoni habría limpiado cocaína de una mesada, retirado alcohol y cigarrillos y trasladado algunos objetos. Bartolini también declaró que recibió un paquete de cigarrillos para descartarlo, mientras que Velaztiqui reconoció haber retirado el teléfono de Natacha de una mochila y llevarlo hasta su auto antes de la llegada de la Policía.
El abogado aclaró que esas situaciones no prueban por sí mismas una intervención en la muerte. Sin embargo, sostiene que deben ser consideradas al momento de evaluar la escena y determinar qué elementos fueron movidos, limpiados, descartados o devueltos.
Qué pasó con el iPad y los teléfonos
La presentación también cuestionó la trazabilidad de algunos peritajes digitales.
En junio de 2023, Gendarmería realizó la adquisición forense del iPad A1670 de Natacha y la fiscalía ordenó analizar documentos, fotografías, videos, chats, redes sociales, correos y comunicaciones.
Barrios sostuvo que se informó la recepción de once archivos, pero que en la documentación a la que tuvo acceso la parte no aparece individualizado de manera suficiente el resultado analítico de todos los dispositivos.
Por eso pidió identificar cada archivo, establecer a qué dispositivo corresponde, cuál fue el método de adquisición, su fecha, hash, rango analizado y resultado. También solicitó que, si algún informe no está incorporado, se utilicen las adquisiciones forenses preservadas para completar los estudios.
Las cámaras de seguridad, otro punto bajo la lupa
El abogado también pidió revisar el material del DVR que registró las cámaras de seguridad de Xanadú, el salón de fiestas de Tigre donde Jaitt fue encontrada muerta sobre una cama el 23 de febrero de 2019.
El planteo apuntó a determinar si existe una copia forense completa del dispositivo y analizar su configuración, continuidad de los canales, eventuales zonas ciegas y períodos de sobrescritura.
La presentación aclaró que no afirma que las imágenes hayan sido manipuladas. Según sostiene, el objetivo es establecer qué material existe, cómo fue obtenido y cuáles son sus limitaciones.
Otro de los capítulos centrales está relacionado con la autopsia y los estudios toxicológicos. La conclusión oficial estableció una falla cardíaca aguda sobre una cardiopatía isquémica crónica agravada por cocaína. Sin embargo, Barrios pide autenticar un ecocardiograma realizado en noviembre de 2018 que, de acuerdo con el escrito, no había detectado una cardiopatía significativa.
Además, solicitó que una junta médico-forense revise los estudios de autopsia, histología y toxicología y determine qué puede establecerse sobre la presencia de cocaína y sus metabolitos, si fue analizado el cocaetileno y qué margen existe para establecer una ventana temporal del episodio final.
También pidió que se determine qué muestras biológicas permanecen preservadas y si pueden realizarse nuevos análisis.
Las otras medidas que pidió la querella
Entre las medidas reclamadas también figura retomar las declaraciones de Lourdes Fernández y Silvia Süller, que habían sido suspendidas mientras se esperaba el análisis del iPad.
El escrito solicitó además reconstruir qué objetos fueron movidos o devueltos después del hecho, revisar el trámite de una investigación por un presunto abuso sexual vinculada a la misma IPP y requerir documentación de la causa federal conocida como “Operación Jaitt”.
Sobre este último punto, Barrios aclaró que no sostiene como probado que exista una relación entre aquella investigación y la muerte de Natacha. Pidió incorporar documentación para determinar qué información contiene y si alguna decisión judicial estableció una conexión.
La causa por la muerte de Natacha Jaitt había sido archivada el 21 de marzo de 2024, luego de que los fiscales concluyeran que no habían encontrado pruebas de un homicidio ni de otros ilícitos vinculados con el fallecimiento.
Ahora, el abogado de Ulises Jaitt busca que esa decisión sea revisada y que se avance con las medidas que reclama. El planteo deberá ser analizado por la Fiscalía, que tendrá que definir si corresponde reabrir la investigación y avanzar con las medidas solicitadas.