El Xeneize mantendría la localía en el estadio de Huracán debido a que el césped de La Bombonera todavía no está en condiciones óptimas. Sería el tercer partido consecutivo fuera de su casa.
Boca volvería a ejercer la localía en el Estadio Tomás Adolfo Ducó cuando reciba el próximo martes a Deportivo Recoleta, por la Copa Sudamericana. La decisión responde a que el campo de juego de La Bombonera aún no reúne las condiciones necesarias para albergar un encuentro oficial, por lo que el club mantendría su estadio en recuperación. Luego del triunfo frente a Estudiantes en Parque Patricios, la dirigencia xeneize quedó conforme con el operativo de seguridad, el ingreso de los hinchas y el estado del césped del estadio de Huracán, por lo que optaría por repetir la localía allí. Antes del compromiso copero, además, Boca recibirá a Vélez en ese mismo escenario por la cuarta fecha del Torneo Clausura. Las intensas condiciones climáticas registradas en las últimas semanas en Buenos Aires retrasaron la recuperación del césped de La Bombonera, que todavía presenta sectores afectados y no alcanzó el crecimiento esperado. Por ese motivo, el club prioriza preservar el terreno de juego antes de regresar a su estadio. La mudanza, sin embargo, afecta principalmente a los abonados. El Tomás Adolfo Ducó cuenta con apenas 9.000 plateas, una capacidad muy inferior a la demanda habitual de Boca, por lo que miles de socios quedaron sin la posibilidad de asistir a estos encuentros. Desde la institución adelantaron que buscarán compensarlos más adelante. En la búsqueda de una sede alternativa también fueron evaluados el José Amalfitani y el Ciudad de Lanús-Néstor Díaz Pérez, aunque finalmente el estadio de Huracán terminó imponiéndose como la mejor opción. Además, el club de Parque Patricios recibirá un ingreso económico por el alquiler de sus instalaciones. Si no surgen nuevos inconvenientes, Boca volvería a jugar en La Bombonera el 29 de agosto, cuando reciba a Lanús por la séptima fecha del Torneo Clausura. Para entonces, el estadio habrá permanecido 37 días sin actividad oficial desde el partido frente a O'Higgins, encuentro en el que el deteriorado estado del campo de juego fue uno de los principales temas de la jornada.