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Qué es el Método y por qué Anya Taylor-Joy lo cuestiona: "No podés permitirte perder la cabeza"

La actriz puso en jaque una de las técnicas más idolatradas de Hollywood y explicó por qué las mujeres rara vez la adoptan, mientras revela cómo su vida personal cambió su forma de encarar la actuación.

Hoy 07:54
Anya Taylor-Joy

Desde hace décadas, el Método se convirtió en una especie de religión dentro de Hollywood. Impulsado por Stanislavski y llevado a la fama por Lee Strasberg, este enfoque propone que el actor se sumerja por completo en su personaje, viviendo sus emociones como propias. Sin embargo, en muchos casos, esa entrega terminó derivando en excesos, con intérpretes que trasladan sus personajes a la vida real incluso fuera de cámara.

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Nombres como Marlon Brando, Jack Nicholson, Dustin Hoffman o Robert De Niro cimentaron la leyenda de esta técnica. Pero no todos la ven con los mismos ojos. En una reciente entrevista, Anya Taylor-Joy lanzó una mirada crítica que no pasó desapercibida.

En diálogo con Complex News, la actriz fue contundente: “Si lo mirás bien, las mujeres no utilizan el Método porque tienen cosas de las que ocuparse, no podemos perder nuestras cabezas. Yo veo a la actuación como una suerte de psicosis controlada”. Para Taylor-Joy, encarnar un personaje implica un desgaste mental extremo: “Vos pretendés ser alguien más durante 16 horas al día, te movés como esa persona, vivís en su mundo”.

Anya Taylor-Joy Anya Taylor-Joy

Pero su crítica va más allá del desgaste. También apunta al impacto en el entorno laboral: “A veces si se me va de las manos, me llaman por el nombre de mi personaje y me dicen ‘hay que volver’. Pero no me imagino sostener eso todo el tiempo”, explicó. Y remató sin filtros: “Trabajás con cientos de personas y es tu responsabilidad ser amable. Si pasás demasiado tiempo siendo un imbécil, nada de esto va a ser divertido”.

Aunque el Método suele asociarse a figuras masculinas, también hubo excepciones como Marilyn Monroe y Jane Fonda, quienes exploraron esta técnica en distintos momentos de sus carreras.

Un ancla fuera del set

Lejos de la intensidad del set, Anya Taylor-Joy encontró un equilibrio clave en su vida personal. Su matrimonio con el músico Malcolm McRae no solo transformó su día a día, sino también su manera de enfrentar su carrera.

En una entrevista con Elle UK, la protagonista de Gambito de dama confesó: “Tener un mejor amigo que te acompaña en la vida me dio una seguridad que jamás imaginé”. Esa estabilidad, según explicó, le permite arriesgar más: “Ahora me siento con la confianza de ir más lejos, porque sé que tengo algo sólido, saludable y, además, jodidamente divertido”.

Con humor como base del vínculo —“me río el 90% del tiempo”, aseguró—, Taylor-Joy parece haber encontrado el contrapeso perfecto a la intensidad emocional que exige su profesión.