Con más de 90 años y toda una vida de experiencias, muchos santiagueños volvieron a acercarse a las escuelas para emitir su voto, dejando un mensaje inspirador sobre el valor de la participación ciudadana.
En una jornada electoral marcada por la participación de miles de santiagueños, también se destacó la presencia de adultos mayores que, pese al paso de los años, decidieron acercarse a votar y ejercer un derecho que consideran irrenunciable.
Asistidos y acompañados por sus familiares, hombres y mujeres de más de 90 años llegaron a distintos establecimientos educativos de la provincia para participar de las elecciones municipales, demostrando su compromiso con la democracia y reafirmando el valor del voto.
Uno de los casos que más llamó la atención fue el de Guido Salvatierra Raimondi, contador público de 96 años, quien emitió su voto en la Escuela Sor María Antonia de Paz y Figueroa. Con asistencia perfecta en cada jornada electoral, volvió a cumplir con su deber cívico.

Otra de las postales más emotivas tuvo como protagonista a Yolanda Isabel Paz, docente jubilada de 101 años, quien sufragó en la Escuela Sarmiento. Después de una vida dedicada a la educación de generaciones de santiagueños, volvió a dar una lección de ciudadanía al acercarse una vez más a las urnas.

Ambas historias reflejan una realidad que se repite elección tras elección: para muchos adultos mayores, votar continúa siendo mucho más que una obligación. Es una forma de participar, de hacer escuchar su voz y de mantener vivo un compromiso con la vida democrática que construyeron durante décadas.

En tiempos en los que muchas veces la política parece quedar alejada de los intereses de los ciudadanos, estas escenas se transforman en un ejemplo para las nuevas generaciones. Sin importar la edad, las dificultades físicas o los años recorridos, el deseo de participar continúa intacto.