El entrenador quedó muy disconforme por la actuación de su equipo y ya planifica el partido ante O’Higgins.
La dura derrota de Boca por 3-0 ante Deportivo Riestra, en el debut por el Torneo Clausura, tuvo una rápida consecuencia. Rodolfo Arruabarrena decidió que el plantel no tuviera día libre y retomó los entrenamientos este lunes por la mañana en el predio de Ezeiza.
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El objetivo es dejar atrás el golpe sufrido en el estadio Guillermo Laza y comenzar a preparar el encuentro decisivo del próximo jueves ante O’Higgins, en Chile, por la vuelta de los playoffs de la Copa Sudamericana.
Boca se impuso por 1-0 en el partido de ida, disputado en La Bombonera, gracias a un gol de Miguel Merentiel tras una asistencia de Leandro Paredes.
Una de las novedades fue la reincorporación de Leandro Paredes, quien no participó del partido ante Riestra por decisión del cuerpo técnico.
El mediocampista había recibido unos días de descanso después de disputar la final del Mundial con la Selección Argentina y jugar los 90 minutos frente a O’Higgins pocos días más tarde.
El cuerpo técnico también sigue de cerca la evolución de Álvaro Montero, quien terminó el encuentro ante Riestra con molestias físicas.
De todos modos, las primeras estimaciones indican que el arquero colombiano podría llegar en condiciones al compromiso del jueves.
Además, Arruabarrena aguarda por la recuperación de Leandro Lozano, Tomás Belmonte, Milton Giménez, Carlos Palacios y Adam Bareiro, quien padece una discopatía lumbar.
Ante Riestra, el Vasco dispuso siete modificaciones respecto del equipo que había vencido al conjunto chileno, con la intención de preservar futbolistas para la revancha.
Para el duelo en Rancagua, el entrenador planea recuperar la base del once titular. Nicolás Figal, Ayrton Costa, Leandro Paredes, Miguel Merentiel y Sebastián Villa volverían desde el inicio.
También podrían mantenerse entre los titulares los juveniles Tomás Aranda y Dylan Gorosito, en un partido clave para la continuidad de Boca en la Copa Sudamericana.