En las horas previas al desenlace compartió en redes su alegría por la conquista: “Puede ser que hoy sea el mejor día de toda mi formación de piloto hasta aquí”.
En Ponta Grossa, Brasil, un joven piloto de 27 años murió luego de participar de un ritual conocido como baño de aceite tras realizar su primer vuelo en solitario. La víctima, Gustavo Henrique Lara, había convertido la aviación en su sueño y se encontraba celebrando con compañeros cuando sufrió una reacción alérgica fatal.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
Oriundo de Ipiranga, Lara había dedicado ocho años a la formación aeronáutica mientras trabajaba como ingeniero electricista especializado en mantenimiento de equipos hospitalarios. En las horas previas al desenlace compartió en redes su alegría por la conquista: “Puede ser que hoy sea el mejor día de toda mi formación de piloto hasta aquí”, expresó junto a la foto.
El ritual y la detención
Te recomendamos: Una cucaracha interrumpe en vivo a un reportero en Brasil
Según la investigación, el festejo consistía en verter aceite de motor sobre los egresados; un instructor volcó el líquido desde el cuello hacia abajo. Ese lubricante sería el mismo empleado en motores aeronáuticos. El docente se presentó ante la Policía, quedó detenido por homicidio culposo y recuperó la libertad luego de pagar una fianza de 3.000 reales.
La familia del piloto, que ya había sufrido la pérdida de la abuela y del padre del joven, quedó conmocionada. Su prima, Bárbara Giacomitti, lo describió como “una persona iluminada, soñadora y luchadora”. El sepelio fue programado para el sábado en Ipiranga, con una misa en el Pabellón de la Iglesia Matriz y posterior entierro en el cementerio municipal.
La investigación y la respuesta institucional
La Policía Civil inició una pesquisa para establecer con precisión cómo el baño de aceite provocó la reacción mortal en el piloto. Se analizarán la composición y la cantidad del lubricante, las zonas del cuerpo afectadas y la relación causal entre el procedimiento y el fallecimiento. Solicitó además exámenes necroscópicos, toxicológicos y periciales y tomará declaraciones a testigos y participantes.
El Centro de Instrucción de Aviación Civil (CIAC) del Aeroclube de Ponta Grossa emitió un comunicado en el que lamentó el fallecimiento y aclaró que el ritual se desarrolló fuera de las instalaciones, una vez concluida la actividad de vuelo. La entidad afirmó que colaborará con las autoridades y que, por ahora, no hará más declaraciones públicas.
Mientras avanza la investigación y se esperan resultados de las pericias, la comunidad aeronáutica y la familia recuerdan a Lara como un joven con proyectos y pasión por volar. Las autoridades revisarán imágenes y documentos, y tomarán testimonios clave para esclarecer el episodio del baño de aceite que terminó con su vida.