Collette DiVitto, una mujer con síndrome de Down, ha logrado el éxito empresarial al fundar su propia panadería después de enfrentar numerosas dificultades en su búsqueda de empleo en Boston.
Collette DiVitto, nacida en 1990, comenzó su búsqueda de empleo en Boston con la esperanza de encontrar una oportunidad laboral que se alineara con sus habilidades y estudios.
A pesar de su disciplina y compromiso, las entrevistas no resultaron en ofertas laborales, revelando las barreras que enfrentan muchas personas con discapacidad.
Collette se graduó del programa ClemsonLIFE de la Universidad de Clemson, diseñado para facilitar la transición de estudiantes con discapacidad al mundo laboral, pero al regresar a Boston, se encontró con un panorama complicado.
El rechazo de potenciales empleadores no reflejaba su capacidad, sino la exclusión sistemática presente en el mercado laboral para personas con síndrome de Down.
Frente a esta difícil situación, en 2015, Collette y su familia decidieron emprender, fundando Collettey’s Cookies, una panadería que comenzó en su hogar y que rápidamente ganó popularidad.
Las galletas de chocolate con canela fueron un éxito inicial y, a medida que la demanda crecía, Collettey’s Cookies se expandió a cafeterías locales y eventualmente a pedidos en línea.
Con un enfoque en la calidad del producto y sin depender de campañas publicitarias agresivas, la panadería se consolidó como un negocio estable, ofreciendo empleo a personas con discapacidad y demostrando que la inclusión laboral es un modelo viable.