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La organización de la heladera y su impacto en la conservación de alimentos

Según la FAO, alrededor de un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierden o desperdician. Organizar la heladera adecuadamente puede ayudar a reducir este impacto y prolongar la vida útil de los productos.

Hoy 18:12

La organización de la heladera es un factor crucial que puede influir en la duración de los alimentos. En un hogar promedio, se estima que alrededor del 20% de los alimentos se desperdician debido a una mala conservación. Por eso, aprender a optimizar este espacio puede ser una solución efectiva.

Un primer paso esencial es conocer cómo funciona tu heladera. La temperatura ideal para conservar los alimentos es de 4°C o menos, y la parte más fría suele ser la parte inferior, donde se deben almacenar carnes y productos lácteos. Esto asegura que estos alimentos se mantengan frescos por más tiempo.

La organización vertical también juega un papel importante. Colocar los alimentos en estantes transparentes o recipientes etiquetados permite visualizar mejor lo que hay disponible. De esta manera, se minimiza el riesgo de olvidar productos y evitar que se echen a perder.

Es recomendable almacenar los productos según su tipo y frecuencia de uso. Por ejemplo, los frutos y verduras deben ir en los cajones específicos, mientras que los productos que se consumen a diario deben estar al alcance de la mano. Esto facilita el acceso y alienta a consumir alimentos frescos primero.

La rotación de alimentos es otra técnica clave. Al aplicar el método FIFO (primero en entrar, primero en salir), se asegura que los alimentos más antiguos se consuman primero. Esto es especialmente útil para evitar que los productos perecederos se queden olvidados en el fondo de la heladera.

Además, es importante tener en cuenta la humedad de los alimentos. Algunos vegetales se conservan mejor en ambientes húmedos, mientras que otros requieren condiciones más secas. Conocer las necesidades específicas de cada alimento puede prolongar su frescura y calidad.

Finalmente, no subestimes el poder de una heladera limpia y ordenada. Realizar una limpieza regular no solo elimina olores, sino que también permite una mejor circulación del aire frío. Mantener este espacio en óptimas condiciones es vital para la conservación de los alimentos y, por ende, para evitar el desperdicio.