La denuncia de la víctima, ratificada mediante Cámara Gesell, fue determinante para que el juez de Garantías ordenara su inmediato traslado al Servicio Penitenciario Provincial.
La historia de Muñoz está marcada por la impunidad y la reincidencia. La víctima es hermana de un joven considerado su “rival”, y años atrás, cuando todavía era una adolescente, ya había sufrido agresiones físicas y abusos sexuales por parte del acusado, motivados por esa enemistad.
En ese primer juicio, la fiscalía había pedido 10 años de prisión, pero la Justicia le otorgó una pena mínima de 3 años de ejecución condicional, lo que le permitió seguir en libertad pese a la gravedad del hecho.
El nombre de Muñoz también apareció en otra investigación de alto impacto vinculada a una serie de amenazas de bomba contra un establecimiento educativo.
En esa causa, el fiscal Alejandro Mattar, de la UFI Genérica, solicitó su sobreseimiento al considerar que no existían pruebas suficientes para atribuirle las llamadas, que habrían sido realizadas por un menor de edad.
Sin embargo, la audiencia para resolver ese planteo todavía no se llevó a cabo y fuentes judiciales señalaron a Tiempo de San Juan que el Ministerio Público analiza formular una nueva imputación en el mismo expediente.
Con la libertad agotada y un prontuario que suma nuevos hechos, Axel Muñoz tendrá que esperar el avance de la causa penal tras las rejas.
El acusado permanecerá alojado en el Servicio Penitenciario Provincial durante los próximos 90 días. En ese plazo, la Fiscalía buscará reunir nuevas pruebas para sostener la acusación por abuso sexual y amenazas agravadas.
Para la acusación, el reciente episodio evidencia una presunta reincidencia y reabre el debate sobre las penas en suspenso para delitos de violencia sexual.