Cobertura especial

Mundial 2026

¡Ya comenzó!
INGRESAR Ver cobertura
X
Lo + Viral

Ocho amigos crean un vecindario en Texas para envejecer juntos

Ocho amigos en Texas han edificado su propio vecindario, conocido como Bestie Row, para envejecer juntos en un entorno que fomentan la comunidad y la sostenibilidad, rodeados por la belleza natural del río Llano.

Hoy 19:01

En el corazón de Texas, un grupo de ocho amigos ha transformado su sueño de vivir en comunidad en una realidad tangible. Decidieron que el futuro se disfruta mejor acompañado y, tras meses de planificación, compraron un terreno de diez acres junto al río Llano. Este lugar, conocido como Bestie Row o Llano Exit Strategy, se ha convertido en un símbolo de amistad y sostenibilidad.

La historia de este proyecto comenzó con Fred y Jodi Zipp, quienes, tras años trabajando en Austin, anhelaban un estilo de vida más sereno junto a sus mejores amigos. Las reuniones frecuentes del grupo giraban en torno a la idea de construir un lugar donde pudieran seguir compartiendo momentos durante su jubilación. Lo que comenzó como una charla entre amigos se concretó en un plan audaz: erigir su propio vecindario.

El grupo se embarcó en la búsqueda de un terreno que ofreciera paz y naturaleza. Después de varios meses, encontraron la ubicación ideal, a poco más de una hora y media de Austin, caracterizada por un entorno natural que combina campo abierto, árboles y el sonido del agua del río Llano.

Para dar vida a su sueño, contactaron al reconocido arquitecto Matt Garcia, famoso por sus diseños minimalistas y sostenibles. Garcia diseñó cuatro casas compactas, de entre 32 y 37 m², inspiradas en el movimiento tiny house. Cada vivienda cuenta con tecnologías sostenibles, como techos en forma de mariposa para la recolección de agua de lluvia y paneles solares.

El diseño de Bestie Row permite a los amigos disfrutar de un espacio privado, mientras que el terreno alberga un área común de aproximadamente 140 m², donde se encuentran una cocina, un comedor y una gran mesa para compartir momentos. Este espacio se ha convertido en el corazón del vecindario, donde las celebraciones y reuniones son frecuentes.

A diferencia de los modelos de jubilación convencionales, el estilo de vida en Bestie Row no está regido por reglas estrictas. Cada pareja mantiene su independencia, pero todos colaboran en el mantenimiento del terreno y en la organización de actividades, cultivando huertas en primavera y disfrutando de veladas junto al río en verano.

La historia de Bestie Row ha resonado a nivel mundial, inspirando a muchos a reconsiderar la importancia de los vínculos humanos en un mundo cada vez más individualista. Este proyecto demuestra que es posible vivir de manera sostenible y comunitaria, resaltando que la verdadera riqueza radica en las relaciones interpersonales.