Las autoridades informaron que 79 campamentos continúan alojando a damnificados por los sismos del 24 de junio. La Guaira concentra la mayor cantidad de evacuados y varios centros están siendo ampliados.
A casi dos semanas de los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio, el Gobierno informó que 10.702 personas permanecen alojadas en campamentos transitorios habilitados para asistir a las familias afectadas por la emergencia.
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La información fue difundida este domingo por el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, a través de su canal oficial de Telegram. Según el reporte, actualmente funcionan 79 centros de alojamiento temporal, con una capacidad total para 14.599 personas, lo que permite mantener plazas disponibles para eventuales nuevas necesidades.
El informe señala que La Guaira, una de las regiones más golpeadas por los terremotos, concentra la mayor cantidad de damnificados. Allí se encuentran 6.655 personas distribuidas en 20 campamentos, de los cuales 11 están siendo ampliados para mejorar la capacidad de respuesta ante la emergencia.
En tanto, en Caracas fueron habilitados 37 campamentos transitorios con capacidad para 8.078 personas. Actualmente, 3.234 plazas se encuentran ocupadas por familias que debieron abandonar sus hogares tras los sismos.
Por otro lado, el estado de Miranda, ubicado al norte del país y vecino a la capital, mantiene operativos 22 centros de alojamiento, con capacidad para 1.787 personas. En estos espacios permanecen resguardados 813 afectados.
Al referirse a las tareas de asistencia, Rodríguez destacó el trabajo conjunto entre distintos sectores para atender a los damnificados. “Gracias al esfuerzo articulado entre el Gobierno nacional, organismos internacionales, sectores privados y la comunidad, estamos acondicionando cada instalación para garantizar espacios dignos a las familias”, expresó el funcionario.
Las autoridades continúan desarrollando tareas de asistencia y recuperación en las zonas afectadas por los terremotos, mientras miles de personas permanecen fuera de sus viviendas a la espera de soluciones habitacionales y de la reconstrucción de la infraestructura dañada.