El dramático episodio ocurrió en medio de temperaturas que superan los 40°C. El país europeo atraviesa una de las olas de calor más intensas de los últimos años y mantiene la máxima alerta en gran parte de su territorio.
El calor asfixiante que golpea el oeste de Europa se intensificó este lunes, especialmente en Francia, donde dos niños fueron hallados muertos dentro de un auto.
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Se trata de la segunda ola de calor para millones de europeos en menos de un mes. Según el consenso científico, el cambio climático provocado por la actividad humana hace más intensos los fenómenos meteorológicos extremos.
El nuevo episodio, más extenso que el de mayo y que podría prolongarse hasta el fin de semana, recuerda la ola de calor de agosto de 2003 en Europa. Ese fenómeno provocó más de 70.000 muertos durante sus dos semanas de duración.
Niños y mayores fallecidos
Francia fue el epicentro este lunes, con temperaturas previstas entre 36 y 43ºC.
El servicio meteorológico Météo France decretó la alerta roja, la máxima posible, en la mitad del país, donde viven más de 35 millones de habitantes. El mercurio no debería bajar antes de finales de semana.
Dos hermanos de 2 y 4 años fueron hallados muertos este lunes dentro del auto de su familia en Carpentras, en el sureste de Francia, y la principal hipótesis del fallecimiento es “la ola de calor”, indicó la fiscal, Hélène Mourges.
El domingo, tres personas mayores fallecieron en sus domicilios en el suroeste de Francia debido a las altas temperaturas, según las autoridades. Y otras trece se ahogaron durante el fin de semana en distintas partes del país.
La ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, alertó sobre el enorme aumento de llamadas a los servicios de emergencia, aunque el sistema sanitario no estaría “particularmente bajo tensión” por el momento.
Aulas sofocantes
Más de 1300 de las 60.000 escuelas del país permanecieron cerradas este lunes, mientras que otros 4000 ajustaron su horario lectivo o sus instalaciones, según el ministerio de Educación.
Desde la semana pasada, otros centros educativos sugirieron a los padres que mantengan a sus hijos en casa o que los recojan a la hora del almuerzo para sacarlos de unas sofocantes aulas.
“Son las 10:00 y hace 38°C dentro del aula, así que los niños están fuera, no pueden quedarse”, dijo Sylvain Gigon, director de una escuela primaria en Tours, ciudad del centro de Francia, que batió su récord local de noche más calurosa con 24,8ºC de temperatura mínima.