Cobertura especial
Mundial 2026
Especialistas en nutrición alertan sobre el impacto que podría tener la eliminación de la normativa en el acceso a información alimentaria, la prevención de enfermedades y la protección de niños y adolescentes.
La posible derogación de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable volvió a instalar el debate en el ámbito sanitario y académico. Mientras el Gobierno nacional impulsa su eliminación en el Congreso, profesionales de la salud advierten sobre las consecuencias que podría tener la medida en la población.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
En ese contexto, la licenciada Cristina Salvatierra, nutricionista y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), sostuvo que avanzar en este sentido representaría “un enorme retroceso en materia de derechos y salud pública”.
La iniciativa cuenta con el impulso del Poder Ejecutivo Nacional y se fundamenta en que la normativa no habría cumplido los objetivos esperados y que el sistema de etiquetado generaría confusión en los consumidores, además de dificultades para la industria.
Sin embargo, Salvatierra cuestionó esos argumentos y señaló que la ley aún no tuvo el tiempo suficiente para ser evaluada en su totalidad, especialmente en lo referido a la educación alimentaria en las escuelas, uno de sus ejes centrales.
“No debería ser necesario ser experto en nutrición para entender qué estamos comiendo”, remarcó, al explicar que los sellos permiten identificar de manera rápida el exceso de nutrientes críticos como azúcares, sodio y grasas saturadas, vinculados a enfermedades como la obesidad, la hipertensión y la diabetes.
Además, destacó que existen estudios que evidencian cambios positivos en los hábitos de consumo, con personas que toman decisiones más informadas a partir de la implementación del etiquetado.
No obstante, reconoció que la normativa puede ser perfeccionada: “toda política pública es perfectible, pero una cosa es mejorarla y otra muy distinta es derogarla”, afirmó.
Uno de los puntos de mayor preocupación es el impacto en la salud infantil. Según explicó, se observa un aumento de enfermedades asociadas a la mala alimentación en edades tempranas, como diabetes tipo 2 e hígado graso, antes consideradas patologías propias de adultos.
En ese sentido, subrayó que la ley también contempla restricciones a la publicidad dirigida a niños, un aspecto clave para evitar estrategias de marketing que incentiven el consumo de productos ultraprocesados.
Finalmente, Salvatierra pidió que el debate incluya la participación de especialistas y sostuvo que cualquier modificación debe poner en el centro la salud de la población. “Esta ley puede mejorarse, pero eliminarla sería un retroceso”, concluyó.