La movilización reunió a miles de universitarios en el centro de Santiago para rechazar un recorte de más de 220 millones de dólares en Educación Superior impulsado por el gobierno de José Antonio Kast. Hubo gases lacrimógenos, camiones hidrantes y varios detenidos.
El centro de Santiago de Chile fue escenario este miércoles de violentos enfrentamientos entre estudiantes y efectivos de Carabineros durante una multitudinaria protesta convocada para rechazar los recortes presupuestarios aplicados por el gobierno del presidente José Antonio Kast. La movilización reunió a miles de personas y derivó en incidentes que obligaron al cierre de estaciones de metro y dejaron varios detenidos.
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La marcha fue impulsada por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) bajo la consigna “¡La educación se defiende en las calles!”. Las organizaciones estudiantiles denunciaron que el ajuste dispuesto por el Ejecutivo contempla una reducción de 197,7 mil millones de pesos chilenos, equivalentes a unos 221 millones de dólares, recursos que impactan principalmente en el sistema de educación superior.
Los momentos de mayor tensión se registraron en las inmediaciones de la casa central de la Universidad Católica, donde grupos de manifestantes se enfrentaron con las fuerzas de seguridad. Para dispersar a los participantes, los uniformados utilizaron camiones hidrantes y gases lacrimógenos, mientras que algunos jóvenes respondieron con piedras y otros objetos contundentes.
Como consecuencia de los disturbios, las estaciones Universidad Católica y Santa Lucía del Metro de Santiago fueron cerradas preventivamente. Además, medios locales informaron sobre al menos una decena de detenidos y una joven que sufrió heridas durante los incidentes.
La protesta se desarrolló apenas tres meses después de la llegada de Kast a la presidencia. El mandatario, líder del Partido Republicano, asumió el pasado 11 de marzo con un programa centrado en la reducción del gasto público, el equilibrio fiscal y la reactivación de la economía chilena.
Dentro de ese plan de austeridad, el Gobierno dispuso una reducción promedio del 3% en el presupuesto de todos los ministerios y proyecta recortar unos 6.000 millones de dólares del gasto estatal en un plazo de 18 meses. Durante su reciente discurso ante el Parlamento en Valparaíso, el presidente reconoció que las medidas implicarán sacrificios y sostuvo que la situación fiscal del país es más compleja de lo previsto.
Las agrupaciones estudiantiles sostienen que los recortes comprometen el funcionamiento de universidades, programas académicos y proyectos de investigación, además de afectar a miles de alumnos que dependen de ayudas estatales para continuar sus estudios. Por ese motivo, advirtieron que las movilizaciones continuarán si el Ejecutivo mantiene las medidas anunciadas.
La jornada reavivó el protagonismo histórico del movimiento estudiantil chileno, que en distintas etapas de las últimas décadas tuvo un rol central en la vida política del país. Mientras el Gobierno defiende el ajuste como una medida necesaria para sanear las cuentas públicas, los manifestantes insisten en que la educación no debe ser una de las principales áreas afectadas por el plan de recortes.