La entidad advirtió que la reforma impulsada por el organismo internacional impacta principalmente en asalariados y el consumo, y reclamó una revisión urgente del esquema impositivo en todos los niveles del Estado.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) rechazó la reforma tributaria impulsada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la calificó como “regresiva”, al tiempo que propuso avanzar hacia un “nuevo consenso fiscal” entre Nación, provincias y municipios.
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Al analizar los cambios solicitados al gobierno de Javier Milei, que incluyen ampliar la base del Impuesto a las Ganancias de la cuarta categoría, extender el IVA a bienes actualmente exentos y elevar las categorías del Monotributo, la entidad gremial-empresaria cuestionó que el esquema “recae principalmente sobre los asalariados y el consumo doméstico”.
En esa línea, sostuvo que se trata de “reformas regresivas que reducen el poder adquisitivo de los trabajadores y encarecen la formalidad para los sectores de menores ingresos”, sin abordar los problemas estructurales del sistema tributario.
CAME advirtió además que la propuesta no contempla los impuestos distorsivos que, según la entidad, “verdaderamente frenan la inversión, la producción y el empleo formal en la Argentina”.
En particular, cuestionó que el FMI ignora el peso de la tributación subnacional, al señalar que “es donde reside el nudo fiscal más dañino para la actividad económica”, en referencia al Impuesto sobre los Ingresos Brutos (IIBB) y a las tasas municipales.
El comunicado remarcó que estos tributos representan entre el 2% y el 6% de las ventas brutas de una empresa, independientemente de su rentabilidad. En ese sentido, explicó que el IIBB funciona como un “impuesto en cascada”, que se acumula en cada etapa de la cadena productiva.
Asimismo, alertó sobre la generación de “saldos a favor” producto de regímenes de retención y percepción que superan el monto efectivamente adeudado. “Las empresas pagan más de lo que deben en cada operación y acumulan créditos fiscales que, en la práctica, no logran recuperar”, señalaron.
Según se detalló, si bien estos excedentes deberían ser compensados o devueltos, en la práctica esto no ocurre de manera eficiente. “La compensación es insuficiente porque los saldos nuevos superan mes a mes lo que el contribuyente puede absorber”.
Además, se advirtió que las devoluciones del Estado pueden demorar entre 12 y 36 meses, período en el cual esos montos pierden entre el 60% y el 80% de su valor real debido a la inflación, funcionando como un “préstamo forzoso sin remuneración” al fisco.
Frente a este escenario, la entidad instó al Gobierno nacional, a las provincias y a los municipios a convocar de manera urgente a un Nuevo Consenso Fiscal, que permita avanzar hacia un sistema más equitativo, eficiente y orientado al desarrollo productivo.