El operativo fue realizado en la periferia norte de Río de Janeiro y terminó con el secuestro de una enorme cantidad de cromos apócrifos vinculados al álbum oficial del Mundial. Según informó la policía en un comunicado, las figuritas estaban almacenadas dentro de un autobús que circulaba por Nova Iguaçu.
Además de los adhesivos ilegales, los agentes también hallaron camisetas falsificadas de la selección brasileña, varias de ellas con el histórico dorsal número 10. Las imágenes difundidas por las autoridades mostraron pilas de estampas sobre mesas junto a prendas amarillas de la Seleção.
“Todo el material incautado será sometido a análisis forenses y, posteriormente, será destruido”, informó la institución policial tras el procedimiento.
Las autoridades brasileñas confirmaron que la causa todavía continúa abierta y que el objetivo principal es encontrar a las personas involucradas en la fabricación y distribución de la mercadería falsificada.
“La investigación continúa en curso para identificar a los responsables de la fabricación y distribución de la mercancía falsificada”, señalaron desde la policía.
En Brasil, el álbum oficial del Mundial se transforma en un fenómeno masivo cada vez que se disputa la Copa del Mundo. Miles de fanáticos compran paquetes diariamente y organizan intercambios para completar las colecciones, lo que también genera un importante mercado paralelo alrededor de las figuritas.