Las negociaciones por un nuevo contrato están totalmente paralizadas y es prácticamente un hecho que el Changuito jugará sus dos últimos partidos con la camiseta del Xeneize antes de irse a Europa.
La continuidad de Exequiel Zeballos en Boca parece cada vez más complicada. Las negociaciones por la renovación de su contrato están paralizadas y todo indica que el delantero santiagueño se encamina a dejar el club en el próximo mercado de pases.
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El vínculo del “Changuito” vence en diciembre de este año y, ante la falta de acuerdo entre las partes, la dirigencia buscaría concretar una venta a mitad de temporada para evitar que el jugador se marche libre.
De confirmarse este escenario, Zeballos podría disputar ante Cruzeiro y Universidad Católica sus últimos dos partidos con la camiseta azul y amarilla.
El atacante, de 24 años, es uno de los últimos exponentes de la recordada categoría 2002, de la que también formaron parte Equi Fernández y Cristian Medina. Sin embargo, su salida podría darse de una manera no deseada, pese a que la relación entre el futbolista, su entorno y la dirigencia se mantiene en buenos términos.
Su última renovación fue en agosto de 2022, cuando firmó un contrato por casi cuatro años. Desde entonces, el escenario cambió y en el club consideran que tanto el salario como la cláusula de rescisión, fijada en 15 millones de dólares, quedaron desactualizados.
En las conversaciones por un nuevo vínculo, las pretensiones de Zeballos no coincidieron con las propuestas realizadas por Boca. Por eso, a poco más de un mes de quedar habilitado para negociar con otros clubes de cara a 2027, la intención ya no sería renovar, sino buscar una transferencia.
Desde el club saben que, en este contexto, difícilmente puedan exigir el monto total de la cláusula y que una eventual salida se daría por una cifra menor. Aun así, esperan que la operación sea acorde al valor de mercado actual del jugador.
El momento deportivo del “Changuito” tampoco es el mismo que antes de su lesión. Cuando sufrió el desgarro que lo dejó más de dos meses afuera, era una de las principales armas ofensivas del equipo.
Sin embargo, la aparición de Tomás Aranda y la llegada de Adam Bareiro, actualmente lesionado, modificaron las prioridades de Claudio Úbeda en el ataque. Hoy, Zeballos sigue formando parte del plantel, pero perdió terreno y ocupa un lugar como suplente.
La situación se suma a otros casos recientes de futbolistas surgidos de las inferiores de Boca que dejaron el club en medio de negociaciones complejas, como Valentín Barco, Nicolás Valentini, Cristian Medina, Agustín Almendra y Pol Fernández.
Aunque en algunos casos el Xeneize logró obtener dinero por las transferencias, en otros sufrió salidas sin cargo. Por eso, la prioridad ahora es evitar que Zeballos se vaya libre y lograr una venta que deje ingresos para el club.