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Opinión y Actualidad

Muerte de Nisman: ¿A quién encubrió la fiscal Fein?

El procesamiento a la ex funcionaria podría generar un efecto dominó sobre el encubrimiento del crimen del fiscal que había denunciado a Cristina Kirchner.

Hoy 07:02

Por Héctor Gambini
Para Clarín

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Para llegar al final hay que volver al principio. Viviana Fein, la fiscal que dirigió el operativo en la escena del crimen apenas Nisman fue hallado muerto en su departamento, acaba de ser procesada por encubrimiento agravado.

Esa figura no habla de descuido ni de negligencia sino de algo hecho a propósito. Para encubrir hay que tomar una decisión y ejecutar lo que la acusación describió como “acciones deliberadas”.

Encubrir es ayudar al autor de un delito preexistente a ocultar pruebas para intentar que aquel delito quede impune.

Ese rol que la justicia le adjudica ahora a la fiscal Fein, 11 años después del crimen de Nisman, sostiene y profundiza la línea de la justicia federal acerca de que se trató de un asesinato motivado por el trabajo del fiscal, que cuatro días antes había denunciado a la presidenta Cristina Kirchner por encubrir a los iraníes acusados de volar la AMIA.

Se desprende de un razonamiento sencillo: ¿Quién querría encubrir un suicidio?

El fallo del juez Julián Ercolini -tras la acusación del fiscal Eduardo Taiano- podría ser la primera pieza desplomada en un escenario de efecto dominó.

Si la fiscal descuidó la escena del hecho para encubrir un asesinato acaso vinculado al poder, llevó adelante esa acción con el poder actuando en sus narices.

El entonces secretario de Seguridad, Sergio Berni, caminaba por el departamento de Nisman muerto hablando con Cristina Kirchner y convocando más y más gente a un sitio donde debía haber la menor cantidad de gente posible.

Junto con Berni estuvieron allí otros funcionarios del Ministerio de Seguridad de la Nación, la plana mayor de la Policía Federal y la plana mayor de la Prefectura.

Demasiados jefes donde sólo había que seguir un sencillo protocolo forense con un puñado de especialistas.

El cabo de Prefectura Artemio Ramos, designado para vigilar el cuarto de Nisman, declaró luego que Fein “no tomaba decisiones y les preguntaba qué hacer a los jefes de Prefectura”.

Prefectura dependía de Berni y Berni de Cristina, presente por teléfono.

Ni Berni ni Cristina contaron nunca el contenido de aquellas conversaciones: cinco desde la escena del crimen; 31 en total.

No se sabe el contenido de las órdenes pero sí los resultados del operativo: 88 personas caminando por un departamento de tres ambientes; manchas de sangre pisoteadas; gente comiendo y bebiendo; el celular de Nisman borrado y puesto en una mesa ratona del living al alcance de cualquiera; el arma asesina frotada con papel higiénico, luego adentro del bidet y luego en una mesa de luz sin ningún tipo de protección ni aislamiento; una tercera puerta de acceso al departamento que nadie vio hasta el otro día y las huellas de un jefe de Prefectura en una puerta que nadie debía tocar, porque podría haber tenido huellas de los asesinos.

Los años pasan pero los hechos quedan.

Si ahora, tras la apelación de Fein, la Cámara Federal confirmara su procesamiento, el alcance de su significado crecerá: si Fein encubrió la escena del crimen de un fiscal y no lo encubrió para sí misma, entonces ¿a quién encubrió?

La investigación de Taiano sigue ahora el rastro de los agentes de inteligencia del Ejército que en 2015, cuando mataron a Nisman, comandaba el general César Milani.

Y en los derivados infinitos de los múltiples e inusuales cruces telefónicos que tuvieron aquel fin de semana, además de Milani, los principales jefes operativos y políticos de la SIDE, algunos de los cuales aún deben ir a juicio junto con Cristina por el Pacto con Irán, como Oscar Parrilli y Juan Martín Mena.

Fue el pacto que investigó Nisman y que terminó con todos ellos en el banquillo de un juicio aún pendiente. Y con Nisman muerto.

Un dato más: años después de dejar el caso, la fiscal ahora procesada por encubrimiento agravado fue elogiada en una carta pública: “Chapeau para la fiscal Fein”, decía el mensaje en las redes sociales. Firmado: Cristina Kirchner.