La publicación en redes sociales se produjo dos semanas después de la separación de 10 jugadores por “falta de compromiso” con la institución.
Estudiantes de Río Cuarto vive un presente dramático en su debut en la máxima categoría del fútbol argentino. Tras el ascenso conseguido en noviembre de 2025, el equipo no logró afirmarse en la Liga Profesional y hoy ostenta el peor registro entre los 30 equipos del campeonato.
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Con apenas cinco puntos en 15 fechas, producto de una victoria, dos empates y múltiples derrotas, el panorama deportivo es alarmante y la tensión interna no deja de crecer.
Este viernes, el “León del Imperio” volvió a golpear fondo al caer como local frente a Rosario Central, el equipo de Ángel Di María, en un partido que terminó con dos expulsiones sobre el cierre y una fuerte sensación de quiebre total.
Horas después del encuentro, la situación explotó aún más por un polémico mensaje publicado en el canal institucional de X del club.
La imagen mostraba una calavera fumando, tomándose la cabeza, mientras de fondo aparecía una televisión con la imagen de once jugadores del plantel, en una clara asociación del equipo con la muerte.
La publicación generó una inmediata ola de críticas por el tono ofensivo y de mal gusto, especialmente en un contexto ya extremadamente delicado desde lo futbolístico e institucional.

El escándalo llega apenas dos semanas después de otra fuerte decisión tomada por la dirigencia: la separación de diez futbolistas del plantel profesional por presunta “falta de compromiso”.
La medida sorprendió dentro y fuera del club y generó fuertes cuestionamientos.
Uno de los marginados, Tobías Ostchega, fue contundente al referirse a la situación: “No hubo una explicación de por qué se tomó esa decisión. Es una medida insólita e inédita”.
Como reflejo del complejo presente que atraviesa la institución, esta semana el club también anunció la convocatoria a elecciones generales, con un mensaje dirigido a toda la comunidad para que se involucre en la vida política de la entidad.
La decisión expone la necesidad de reordenar una estructura golpeada por los malos resultados, los conflictos internos y el creciente malestar de los hinchas.
De esta manera, Estudiantes de Río Cuarto atraviesa una crisis profunda en su primera experiencia en Primera División, donde el sueño del ascenso parece haberse transformado rápidamente en una verdadera pesadilla.