A casi diez años de su histórica Premier, el club inglés atraviesa una crisis profunda y jugará en la League One tras otro descenso.
El presente del Leicester City sacude al fútbol europeo. El empate 2-2 ante el Hull City confirmó lo que parecía inevitable: los “Foxes” descendieron a la League One, cerrando una temporada marcada por errores, irregularidad y falta de respuestas. Con dos fechas por jugar y a siete puntos de la salvación, el golpe es irreversible.
El dato estremece aún más por el contexto: se trata del segundo descenso consecutivo y el tercero en cuatro temporadas, una caída abrupta para un club que hace menos de una década protagonizaba una de las mayores hazañas de la historia. En la Premier League 2015/16, el equipo dirigido por Claudio Ranieri se consagró campeón contra todos los pronósticos.
Aquel plantel quedó grabado a fuego, con figuras como Jamie Vardy, Riyad Mahrez, N'Golo Kanté y Kasper Schmeichel. Sin embargo, ese nivel fue difícil de sostener. Con el paso de los años, la salida de piezas clave, decisiones desacertadas y la falta de renovación del plantel fueron erosionando el proyecto.
Incluso durante la etapa de Brendan Rodgers, donde el equipo volvió a competir en los primeros planos, clasificó a torneos internacionales y ganó la FA Cup, el desgaste ya era visible. El descenso de 2023 fue el primer golpe fuerte, y aunque logró regresar rápido, la caída de 2026 fue mucho más dura: apenas dos triunfos en 20 partidos y un equipo sin reacción.
A la crisis deportiva se le sumaron problemas institucionales. Una sanción de seis puntos por incumplimientos financieros terminó siendo determinante en la lucha por no descender. Además, el constante cambio de entrenadores evidenció la falta de un rumbo claro.
En medio del golpe, el presidente Aiyawatt Srivaddhanaprabha asumió la responsabilidad: “No hay excusas. Hemos vivido los momentos más altos y ahora los más bajos. Vamos a reconstruir”, afirmó.
Ahora, el desafío será enorme. Con menos ingresos, posibles salidas de jugadores y la necesidad de rearmar el proyecto, Leicester deberá reinventarse desde abajo. Lo que alguna vez fue un cuento de hadas en el fútbol mundial, hoy se transformó en una de las caídas más impactantes de los últimos tiempos.