El incremento en el precio de los combustibles llevó al 3,3% el índice interanual de marzo.
La inflación en Estados Unidos registró un fuerte salto el mes pasado, hasta el 3,3% interanual, debido al incremento de los precios del combustible por la guerra en Oriente Medio, según datos oficiales divulgados este viernes. Es el nivel más alto desde mayo de 2024 y a tono con los pronósticos del mercado, que estimaban una subida considerable frente al 2,4% de febrero.
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Entre febrero y marzo los precios de la nafta se dispararon 21,2%. Un aumento semejante no se había observado desde 1967, subraya el servicio estadístico estadounidense (BLS).
La inflación subyacente, que excluye los precios volátiles de la energía y de los alimentos, tuvo un ligero incremento a 2,6% en 12 meses frente al aumento de 2,5% de un mes antes.
Los mercados esperaban cifras de este tipo, según el consenso publicado por MarketWatch.
La guerra en Oriente Medio estalló el 28 de febrero con bombardeos de Israel y Estados Unidos sobre Irán, que causaron ese mismo día la muerte del líder supremo iraní, Alí Khamenei, y otros altos mandos del régimen islámico.
Teherán respondió, en particular, bloqueando el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, por donde transita habitualmente el 20% del petróleo y el gas que se consumen en el mundo.
Aunque es el primer productor mundial de petróleo, Estados Unidos no ha sido inmune a la disparada de los precios de la energía y los valores en las estaciones de servicio subieron rápidamente.
Un galón (3,78 litros) de gasolina regular cuesta actualmente un promedio de 4,15 dólares en Estados Unidos, frente a unos 3 dólares justo antes de la guerra.
El gobierno del presidente Donald Trump, elegido en particular con la promesa de mejorar el poder adquisitivo de la población, asegura que las perturbaciones económicas en el país serán temporales.
Incertidumbre
Al reaccionar a los datos publicados el viernes, un portavoz de la Casa Blanca, Kush Desai, afirmó que la economía estadounidense "permanece en una trayectoria sólida".
El asesor económico Kevin Hassett reivindicó algunos logros para la Casa Blanca, señalando las caídas en el precio de los huevos, la carne de res y las entradas para conciertos, al hablar en Fox News.
El vicepresidente de Trump, JD Vance, dijo el viernes que confiaba en un resultado "positivo", al partir de Washington rumbo a las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Pakistán este fin de semana.
Pero los analistas ven las cosas un tanto diferentes.
"La guerra en Irán tiene repercusiones económicas evidentes que pesan fuertemente sobre los hogares de ingresos medios y bajos", comentó el viernes Heather Long, economista del banco Navy Federal Credit Union.
"El aumento de los precios de la gasolina, el diésel y los billetes de avión ya se deja sentir y está poniendo a dura prueba a los hogares estadounidenses", continúa.
"Y esto no es más que el principio", pronostica Long, que prevé un alza de los costos de alimentación y transporte en abril.
Cuando Donald Trump regresó a la Casa Blanca, en enero de 2025, la inflación seguía la moderación iniciada durante el mandato anterior, de Joe Biden, en comparación con el pico alcanzado en la primavera boreal de 2022.
Entonces, la guerra en Ucrania, desatada unos meses antes, había llevado los precios en las estaciones de servicio aún más alto que ahora.
El índice de precios al consumidor (IPC) aumentaba un modesto 2,3% en los 12 meses terminados en abril de 2025, periodo que coincide con el anuncio del presidente estadounidense de una fuerte subida de los aranceles a los productos importados.
La inflación volvió entonces a tomar la senda alcista, y el gobierno se negó a admitir que era una consecuencia de estos recargos impositivos aduaneros.
El aumento de los precios había vuelto a moderarse a finales del año pasado, en gran parte gracias a los precios de la nafta, entonces relativamente débiles.
En la última reunión de la Reserva Federal (Fed), a mediados de marzo, su presidente, Jerome Powell, explicó que la guerra podía retrasar el momento en que la inflación llegara a estar controlada en Estados Unidos.
El banco central estadounidense apunta a un aumento de los precios limitado al 2%, un objetivo que no ha vuelto a alcanzar desde hace cinco años debido a una sucesión de choques sobre la economía (pandemia de Covid-19, guerra en Ucrania, aranceles).