Tras la eliminación en la Copa Argentina, el ómnibus que trasladaba a los fanáticos quedó incrustado en un túnel en Banfield. Denuncian que “de milagro no fue una tragedia”.
La eliminación de Chaco For Ever en la Copa Argentina fue apenas el inicio de una jornada caótica. Horas después del partido ante Defensa y Justicia, el micro que trasladaba a los hinchas chaqueños sufrió un grave accidente en Banfield y dejó un saldo de siete heridos.
El hecho ocurrió en el paso bajo nivel Carlos Fayanás, cuando el ómnibus de doble piso quedó encajado al impactar su techo contra la estructura del túnel. El vehículo, que circulaba por la zona de Rincón y Vieytes, terminó con la parte superior completamente destruida, en una escena que pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
Según informaron fuentes médicas, los heridos sufrieron cortes y politraumatismos, aunque ninguno de gravedad. Aun así, el impacto generó pánico entre los pasajeros, muchos de los cuales aseguraron que “de milagro no hubo muertos”.
El contexto previo agrava aún más la situación. De acuerdo a testimonios de los propios hinchas, tras la derrota ante Defensa y Justicia —que se impuso 2-1 en el estadio de Banfield— la Policía los habría presionado para retirarse rápidamente, incluso con el uso de balas de goma.
“Primero nos tiraron balas de goma para que nos fuéramos, y después nos mandaron por un paso bajo y quedamos encajados”, relató uno de los afectados. La frase final resume la incertidumbre y el enojo: “No sé cómo nos vamos a volver”.
El episodio dejó al descubierto no solo las fallas en la planificación del traslado, sino también la preocupación por la seguridad de los hinchas, en un hecho que pudo haber terminado en tragedia.