Juan Pablo Karnatz, representante de Confederaciones Rurales Argentinas, señaló que los cultivos y las pasturas respondieron bien a las precipitaciones. Sin embargo, advirtió que si las lluvias continúan podría verse afectada la calidad del algodón.
Las abundantes lluvias registradas en los últimos días tuvieron un impacto dispar en la provincia, aunque desde el sector productivo aseguran que, en líneas generales, el campo viene resistiendo bien la situación. Sin embargo, advierten que los suelos ya se encuentran cerca del límite en cuanto a la cantidad de agua acumulada.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
En diálogo con Noticiero 7, Juan Pablo Karnatz, representante de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), explicó que es necesario diferenciar la realidad del campo productivo con lo que ocurre en las ciudades y en las zonas ribereñas de los ríos Salado y Dulce.
“El campo productivo ha resistido bien la situación porque el suelo infiltra el agua y ahí ya tenés otra situación totalmente diferente”, indicó. En ese sentido, recordó que los últimos años estuvieron marcados por una fuerte sequía, lo que hoy permite que los suelos absorban mejor las precipitaciones.
Según detalló, la mayoría de los cultivos tradicionales no registraron inconvenientes importantes y las pasturas destinadas a la ganadería atraviesan un buen momento.
No obstante, Karnatz señaló que el cultivo que podría verse más afectado es el algodón, ya que el exceso de lluvias puede impactar directamente en su calidad. “Es el único cultivo que puede estar complicado, porque pierde calidad con el exceso de lluvia y eso después repercute en el precio”, explicó.
Asimismo, mencionó que las zonas de bañados vinculadas a los ríos Dulce y Salado pueden atravesar mayores complicaciones, ya que allí se desarrolla una economía de bañado vinculada a la cría de ganado menor.
Finalmente, el dirigente rural advirtió que, aunque las lluvias fueron bien recibidas, el sector espera que en adelante las precipitaciones sean más moderadas.
“El productor necesita lluvias periódicas. Cuando llueve demasiado fuera de época es como que se gasta el agua de todo el año, y eso tampoco conviene”, concluyó.