X
Revista

Un alimento cotidiano podría reducir el colesterol hasta un 10%, según estudios

Investigaciones indican que la fibra soluble presente en legumbres, frutas y cereales ayuda a mejorar la salud cardiovascular.

Hoy 09:05

La avena, uno de los cereales más consumidos en el mundo, vuelve a estar en el centro de atención por su impacto en la salud cardiovascular. Un nuevo ensayo clínico demostró que incorporar avena en la dieta puede reducir el colesterol LDL hasta un 10% en apenas dos días en adultos con riesgo cardiometabólico. Este hallazgo, liderado por especialistas en nutrición, refuerza el valor de un alimento cotidiano como herramienta rápida y accesible para la prevención de enfermedades cardíacas y el control del síndrome metabólico.

HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO

Consumir avena en tres comidas diarias durante dos días consecutivos provocó una disminución cercana al 10% en los niveles de colesterol LDL, el denominado “colesterol malo”, en adultos con síndrome metabólico, según detalla el ensayo.

Además, la reducción se mantuvo durante varias semanas incluso después de finalizar la intervención intensiva, lo que apunta a un beneficio inicial significativo y de persistencia moderada, tal como reportaron los autores de la investigación.

El estudio, realizado con 66 personas diagnosticadas con síndrome metabólico, comparó dos estrategias: una intervención exclusiva con avena durante dos días y una segunda modalidad de incorporación moderada del cereal en la dieta diaria por seis semanas. Los participantes del primer grupo experimentaron una baja más rápida y pronunciada del colesterol LDL, mientras que quienes mantuvieron el consumo regular obtuvieron mejoras más suaves, aunque positivas para la salud.

El betaglucano, una fibra soluble presente en la avena, es el componente clave detrás de estos efectos. Según los investigadores, este polisacárido ayuda a reducir las lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL), estabiliza los niveles de glucosa en sangre y prolonga la sensación de saciedad tras las comidas.

Expertos en nutrición, como los consultados por la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria, explican que el betaglucano favorece el control del apetito y puede evitar caídas bruscas de energía. Añadir otras fuentes de fibra soluble, como legumbres, manzanas y cítricos, potencia este beneficio cuando se incluye dentro de una dieta equilibrada.

El consumo intensivo de avena demuestra efectividad a corto plazo, pero los especialistas aconsejan mantener una ingesta moderada y constante de fibra soluble para lograr resultados sostenidos. Recomiendan aumentar la cantidad de fibra de manera gradual para prevenir molestias digestivas y favorecer la adaptación del organismo.

Las personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten deben optar por avena certificada sin gluten. Para potenciar el aporte de fibra soluble, los expertos sugieren incluir frijoles, lentejas, manzanas y cítricos, lo que contribuye a la reducción del colesterol LDL.

Los principales beneficios se registraron en adultos mayores con obesidad y diagnóstico de síndrome metabólico, por lo que los resultados no pueden generalizarse de inmediato a la población sin estos factores de riesgo.

El estudio contó con una muestra pequeña y hubo diferencias en el contenido calórico de las dietas evaluadas, lo que limita el alcance de las conclusiones. Los especialistas advierten que ninguna intervención dietaria reemplaza el tratamiento médico ni los medicamentos indicados, y que la integración de alimentos ricos en fibra debe formar parte de una estrategia global para el cuidado de la salud cardíaca.

Profesionales consultados concluyen que los alimentos vegetales, ricos en fibra y mínimamente procesados, ayudan a controlar el colesterol LDL al reemplazar productos con grasas saturadas o refinadas. Incorporar avena de forma habitual, junto con otras fuentes de fibra soluble, representa una opción eficaz y respaldada por la ciencia para mejorar la salud cardiovascular en personas con riesgo cardiometabólico.