La deuda soberana en dólares registró movimientos semanales, el Merval medido en moneda estadounidense cerró con variación negativa acumulada y el tipo de cambio mostró comportamientos diferenciados según el período analizado. En paralelo, el Banco Central mantuvo compras en el mercado oficial y el Senado aprobó la reforma laboral impulsada por el oficialismo.
Por Pedro Chavez Atia (*) para Diario Panorama
El cierre de febrero dejó un saldo relevante en los principales activos financieros locales, con movimientos visibles tanto en la deuda soberana en dólares como en la renta variable y el mercado cambiario. La última semana del mes estuvo marcada por ajustes en precios y variaciones diferenciadas según el segmento analizado, reflejando una dinámica activa en los distintos frentes del mercado.
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En el tramo de renta fija hard dollar, los bonos globales volvieron a registrar variaciones negativas. Las bajas alcanzaron hasta 1,0% en la jornada, siendo el GD46 el instrumento que evidenció la mayor corrección dentro de la curva. El comportamiento de estos títulos durante la rueda consolidó una tendencia semanal de ajuste en sus cotizaciones.
Al observar el desempeño acumulado de la semana, el precio promedio ponderado por outstanding retrocedió 2,1%, ubicándose en US$ 76,9. Este nivel marca el cierre de un período en el que predominó la corrección en la deuda soberana en moneda extranjera, con impacto sobre los distintos tramos de la curva.
En este contexto, la dinámica del Banco Central adquiere relevancia dentro del análisis financiero. Si el actual ritmo de compras se sostiene y logra consolidarse como una política estable en el tiempo, los spreads deberían retomar un sendero de compresión de manera gradual. Bajo ese escenario, los bonos de mayor plazo podrían capturar con mayor intensidad ese movimiento, concentrando el potencial de apreciación hacia el 30 de junio.
En renta variable, el Merval en dólares también atravesó una semana adversa. Durante la rueda del viernes registró una caída de 3,0% y finalizó en US$ 1.804. El retroceso se produjo en una semana que resultó contractiva para el principal referente accionario local medido en moneda estadounidense.
Con este movimiento, el mercado accionario argentino acumuló una baja de 9,0% en la semana expresada en dólares. El desempeño semanal consolida un período de ajuste para las acciones locales bajo esa medición, en línea con la evolución observada en otros segmentos del mercado doméstico.
En el frente cambiario, el tipo de cambio mostró una corrección en la última rueda de febrero. Luego de tres jornadas consecutivas al alza, el dólar spot retrocedió 0,8%, cerrando en $1.397. Este movimiento interrumpió la secuencia previa de subas registrada en las ruedas anteriores.
En términos semanales avanzó 1,5%, mientras que en el acumulado mensual registró una caída de 3,5%. De esta manera, el comportamiento del dólar presentó variaciones distintas según el horizonte temporal considerado, con una suba en la comparación semanal y una baja en el balance general del mes.

El Banco Central mantuvo su participación compradora en el Mercado Libre de Cambios. En la jornada adquirió US$ 31 millones, sosteniendo su presencia activa en el mercado oficial. Las compras alcanzaron US$ 300 millones en la semana y totalizaron US$ 1.555 millones durante febrero, consolidando la acumulación registrada a lo largo del mes.
En el plano legislativo, el Senado aprobó este viernes la reforma laboral impulsada por el oficialismo, una decisión que fortalece la capacidad del Gobierno para avanzar con el esquema económico diseñado para impulsar la actividad. La incorporación de mayor flexibilidad en el mercado laboral suele vincularse con la búsqueda de mejoras en competitividad, reducción de costos estructurales y generación de condiciones más favorables para la inversión productiva.
Para determinados sectores, particularmente energía, minería y agroindustria, este tipo de definiciones puede interpretarse como una instancia de posicionamiento dentro de una economía que atraviesa un proceso de reordenamiento. No obstante, la asignación de capital no responde exclusivamente a indicadores financieros. La estabilidad institucional continúa siendo un componente central en cualquier evaluación de inversión, junto con las variables de rentabilidad esperada.
De esta manera, febrero concluyó con retrocesos en la deuda soberana en dólares y en el mercado accionario medido en esa moneda, un comportamiento diferenciado del tipo de cambio según el período analizado y una continuidad en la acumulación de divisas por parte del Banco Central, en un contexto donde también se registraron avances legislativos de relevancia económica.
(*) Pedro Chavez Atia AP 2057 – Comisión Nacional de Valores (CNV) – República Argentina.
*Aclaración: El objetivo del presente es brindar a su destinatario información general, y no constituye, de ningún modo, oferta, invitación o recomendación para la compra o venta de los valores negociables y/o de los instrumentos financieros mencionados en él.