El hombre permanece con prisión preventiva en el marco de la causa por la avioneta siniestrada en Rosario de la Frontera, donde se secuestraron 364 kilos de cocaína con sellos atribuidos al Cártel de Sinaloa.
Las redes de los cárteles narco de México se extienden hacia Bolivia y el norte argentino, según surge de investigaciones judiciales ventiladas en medios nacionales. La hipótesis cobra fuerza tras el secuestro de 364 kilos de cocaína en Salta y la detención de cinco personas, entre ellas un santiagueño.
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El caso se remonta a noviembre de 2025, cuando una avioneta boliviana aterrizó de emergencia en una pista clandestina en Rosario de la Frontera. Al tocar tierra, la aeronave chocó contra un Volkswagen Gol Trend estacionado y ambos vehículos se incendiaron parcialmente.
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En el interior de la nave los investigadores hallaron 136 kilos de cocaína en bolsones. Posteriormente, con datos aportados en la pesquisa, se desenterraron otros 228 kilos distribuidos en paquetes ocultos en un campo de la zona. El cargamento total alcanzó los 364 kilos y fue valuado en más de $7.700 millones.

Por el hecho fue detenido el santiagueño Julián Darío Mansilla, quien habría estado esperando la mercadería. El hombre se presentó inicialmente en una comisaría y denunció el robo de su automóvil minutos antes del siniestro, pero su versión no convenció a los investigadores y quedó imputado.
También fueron arrestados los pilotos bolivianos Juan Pablo Quinteros Peredo y Henry Álvaro Mercado Cuajera, además de Jonathan Alejandro Gómez y Jorge Alberto Cuellar. La jueza federal de Garantías N°2 de Salta, Mariela Giménez, dictó prisión preventiva para los cinco acusados.
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Según la investigación, la droga secuestrada tenía un sello atribuido al Cártel de Sinaloa. Los ladrillos presentaban un logotipo de una reconocida marca internacional de marroquinería, similar al utilizado en cargamentos incautados años atrás en México.
Las pesquisas apuntan a que la organización buscaba explotar la ruta de la cocaína producida en Chapare (Bolivia) y en el Vraem (Perú), utilizando puertos argentinos y del sur de Brasil para enviar cargamentos hacia Europa y Asia.
En ese contexto, además del Cártel de Sinaloa, también se menciona la posible operatoria del Cártel de Jalisco Nueva Generación en la región. Las investigaciones continúan bajo estricta reserva judicial.