Los jefes de las Confederación General del Trabajo (CGT) confirmaron la convocatoria al paro nacional sin movilización para el día en que se trate la reforma laboral del Gobierno en Diputados.
Durante una conferencia de prensa que brindaron en la sede de la central obrera, ubicada en la calle Azopardo 802, Jorge Sola, uno de los integrantes de la conducción de la CGT, ratificó que la huelga se extenderá durante 24 horas, “sin que haya ninguna actividad que lleve adelante su función”. “Va a ser contundente”, completó Cristian Jerónimo (Vidrios).
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En ese marco, Sola consideró que la reforma laboral impulsada por Milei es “inconstitucional” y lamentó que el Gobierno no haya dado respuesta a los pedidos de diálogo de la central obrera. “En este anuncio de paro de 24 horas que vamos a hacer cuando se empiece a tratar este proyecto es llamar a la reflexión y a la responsabilidad política de cada uno de los legisladores que tienen que levantar la mano”, puntualizó.
Durante su exposición, el también secretario general del Seguro alertó que “hace ocho meses que la inflación no para de crecer” y cuestionó “la apertura indiscriminada de las importaciones”.
La decisión de convocar al cuarto cese nacional de actividades en lo que va del mandato de Javier Milei se tomó el lunes durante una reunión por Zoom del consejo directivo. Pese a los cuestionamientos de sectores más críticos e intransigentes, en la central obrera se impuso “una lectura mayoritaria de no convocar nuevamente a la calle”, tras la desdibujada marcha de la semana pasada durante la sesión en el Senado, para focalizar el plan de lucha en los centros productivos con una paralización total.
“Tenemos una situación sociolaboral absolutamente complicada. El empleo ha caído 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años. Hoy, la empresa FATE, por citar solamente la de hace pocas horas, ha cerrado y ha dejado a casi mil trabajadores con los cuales nos solidarizamos. Cada día se pierden 400 puestos de trabajo formales y han quedado en el camino más de 21.000 pymes en estos dos años. Ese es el rompimiento del tejido social, productivo y laboral que está sucediendo en la Argentina”, apuntó Sola, la cabeza central del triunvirato de la CGT, quien fue el primero en hablar.
La conferencia brindada desde el Salón Felipe Vallese contó con una nutrida presencia de dirigentes sindicales. Entre ellos, los otros dos co-secretarios generales Jerónimo (Vidrio) y Octavio Argüello (Camioneros); Héctor Daer (Sanidad), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias); Juan Carlos Schmid (CATT) y Maia Volcovinsky, entre otros. Además, hubo delegados de FATE tras el colapso de la planta de San Fernando. En cambio, no se los vio a Gerardo Martínez (UOCRA) ni Andrés Rodríguez (UPCN).
Jerónimo, por su parte, convocó a hacer “un llamado de atención a los gobernadores, como se les hizo a los senadores y senadoras en su momento, y hoy a los diputados y diputadas”. En ese sentido, el titular de los Empleados del Vidrio dijo que “deben tener muy claro que lo que representan son los intereses del pueblo argentino, y que dentro están los trabajadores y trabajadoras”. Y manifestó: “De una vez por todas, tenemos que dejar de priorizar la banca política y tienen que priorizar la dignidad del pueblo argentino”. Por otro lado, calificó al Consejo de Mayo “de una mentira, una pantalla donde no se resolvió nada”.
Advertencias por la industria
De acuerdo a la última actualización del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), dependiente de la Secretaría de Trabajo, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 se perdieron 192.328 puestos de asalariados privados y 79.620 públicos. En paralelo, según los recientes datos del Indec, en diciembre del año pasado la capacidad instalada industrial cayó al 53.8%, por debajo del 56,7% que había registrado el mismo mes en 2024. Esta mañana se conoció el anuncio del cierre definitivo de la fabricante de neumáticos Fate y el despido de 920 empleados. Operaba con el 30% de su capacidad.
“El problema el Gobierno hoy no lo tiene en las calles, sino en las fábricas”, afirmó uno de los popes sindicales.
Presión en Diputados
En medio de negociaciones que se recrudecieron tras el fallido artículo 44 sobre el régimen de licencias e intensos focos de disputa sobre otros puntos sensibles, como el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), la cúpula de la CGT también desembarcará este miércoles en el plenario de comisiones de las 14 en el Anexo de la Cámara Baja, donde el oficialismo pretende lograr dictamen para llevar el proyecto al recinto la jornada siguiente. “Van los tres secretarios generales”, le confirmaron al diario La Nación desde la CGT sobre la presencia en el edificio parlamentario de los triunviros Jorge Sola (Seguros), Cristian Jerónimo (Vidrio) y Octavio Arguello (Camioneros).
La invitación fue hecha por los diputados de extracción sindical de Unión por la Patria (UP). “Hoy va exponer una lista de representantes sindicales, empresariales y jueces del fuero laboral. Entre ellos, está la CGT”, amplió uno de esos legisladores consultados.
En la Cámara baja, además del rol opositor de una bancada peronista alicaída, para la central obrera serán decisivos los zigzagueantes bloques “de centro”. Con 18 miembros, el principal es Provincias Unidas, donde conviven expresiones dialoguistas, reformistas y antagónicas respecto a la reforma laboral libertaria. La posición sobre el quórum, no obstante, está unificada. De haber sesión este jueves, la jefa de la bancada, Gisela Scaglia, anticipó que no se sentarán en las bancas para habilitar el debate. A su vez, un diputado del espacio le adelantó a este medio que presentarán “una alternativa al FAL”, con el cual se pretende cambiar el esquema indemnizatorio, y marcó que “hay un encuentro pendiente” con la CGT.
El espiral de intercambios desatado por la caída del ítem que proponía reducir entre 50% y 75% el salario durante enfermedades no laborales trastocó las expectativas del Gobierno en Diputados, donde ese artículo –que había pasado por debajo del radar– sumó rechazos generalizados una vez que tomó estado público por fuera de la discusión palaciega. Su eliminación, de movida, hará que el proyecto vuelva a la Cámara alta, donde el oficialismo había logrado una victoria holgada en su media sanción, aunque debió introducir más de 50 cambios de último momento. Entre ellos, algunos pactados con la CGT, como el alivio a las contribuciones de las obras sociales y la continuidad de las cuotas solidarias.
Los sindicatos creen que “las revisiones podrían incrementarse aún más” y, en consecuencia, obstaculizar el ansiado triunfo político por parte de la Casa Rosada de inaugurar las Sesiones Ordinarias con la ley aprobada. Los defensores de la reforma laboral vislumbran un cambio de época, donde afirman que el marco actual “está agotado” tras más de una década sin crecimiento sostenido del empleo formal en la Argentina y auguran que el proyecto reducirá la litigiosidad imperante y agilizará las condiciones de contratación de los empresarios. En cambio, los detractores gremiales responden que profundizará cifras acuciantes para la industria en su conjunto, aunque reconocen que “es inevitable discutir una modernización” y que “en las bases hubo una penetración del voto a Milei”.