El campeón del mundo arrastra una molestia y podría perderse el duelo ante la Academia.
El empate ante Platense dejó más inquietudes que certezas en Boca Juniors. Al flojo rendimiento colectivo se le sumó una imagen que encendió las alarmas: Leandro Paredes abandonó el campo de juego con hielo en su tobillo derecho y con visibles gestos de dolor.
HACÉ CLICK AQUÍ PARA UNIRTE AL CANAL DE WHATSAPP DE DIARIO PANORAMA Y ESTAR SIEMPRE INFORMADO
El capitán reconoció que arrastra una molestia desde hace tiempo y que en el último partido la situación se agravó al punto de no poder completar el encuentro. Por eso, su presencia frente a Racing Club el próximo viernes está en duda.
Sin precisar el origen exacto de la dolencia, el campeón del mundo explicó tras la igualdad ante el Calamar:
“Vengo arrastrando una molestia, es parte de esto, es parte del fútbol. Cada vez que me toque estar trataré de hacer lo mejor posible. A veces mejor, a veces peor, pero tratando de dar el máximo siempre”.
Lo concreto es que Paredes sufre un esguince en el tobillo derecho desde fines del año pasado. Hasta ahora le permitió jugar con normalidad, pero el dolor fue en aumento. Las imágenes del último partido fueron elocuentes. “No puedo pisar”, les habría dicho a sus compañeros antes de dejarle su lugar a Milton Delgado, a los 40 minutos del segundo tiempo.
Ahora será momento de una evaluación profunda por parte del cuerpo técnico encabezado por Claudio Ubeda. La decisión no es sencilla: arriesgar al jugador más determinante del equipo o preservarlo ante el riesgo de agravar la lesión y perderlo por varios partidos.
Sin el desequilibrio de Exequiel Zeballos, gran parte del juego ofensivo de Boca recae en la conducción y el liderazgo de su capitán. Paredes es titular indiscutido, referente y figura. Hoy no tiene un reemplazo natural que pueda asumir su influencia dentro del campo.
En caso de no llegar en condiciones ante Racing, una opción sería sostener a Delgado como volante central, acompañado por Santiago Ascacíbar y uno entre Williams Alarcón o Tomás Belmonte.
La semana será determinante. Boca necesita mejorar su rendimiento y, sobre todo, definir si podrá contar con su emblema en una parada brava.