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Policiales

Caos en Añatuya: corridas, más de 80 motos en fuga y una mujer intentó agredir a policías

Un operativo para frenar picadas ilegales en la Ruta 92 terminó con corridas, una fuga masiva de motociclistas, un menor demorado y la violenta intervención de su madre, que intentó agredir a efectivos y recuperar una moto por la fuerza.

Hoy 17:52

Un operativo policial destinado a frenar picadas ilegales en la ciudad de Añatuya terminó en un violento episodio de resistencia a la autoridad, corridas y tensión extrema. El hecho tuvo como protagonista a un menor de 17 años y derivó en la intervención de su madre, quien intentó agredir a efectivos y recuperar una motocicleta por la fuerza.

El procedimiento fue llevado a cabo por personal de la Departamental 13 en la intersección de avenida Circunvalación y Ruta Provincial 92, donde se había detectado la presencia de más de 80 motociclistas realizando carreras clandestinas, poniendo en riesgo su vida y la de terceros.

Huida masiva y un menor demorado

Al advertir la llegada de los móviles policiales, los motociclistas emprendieron una fuga masiva, dispersándose a gran velocidad por distintos sectores de la ciudad. En medio del caos, un adolescente domiciliado en el barrio Manzione quedó rezagado luego de que su motocicleta, una Gilera Smash 110, sufriera un desperfecto mecánico.

Lejos de acatar las órdenes impartidas por los efectivos, el joven reaccionó de manera violenta y hostil, profiriendo insultos y amenazas contra el personal actuante, lo que obligó a los uniformados a reducirlo y proceder conforme a protocolo.

La madre intentó agredir a la Policía

La situación escaló aún más con la llegada de la madre del menor, quien lejos de colaborar o intentar calmar el escenario, arremetió físicamente contra los policías, intentando impedir el procedimiento.

Según fuentes policiales, la mujer incluso se presentó posteriormente en la Comisaría Comunitaria N° 41 con la intención de recuperar la motocicleta por la fuerza, protagonizando un nuevo episodio de agresiones verbales y físicas contra el personal.

Intervención judicial

El hecho fue puesto en conocimiento de la Justicia, que dispuso las medidas correspondientes tanto para el menor involucrado como para su progenitora. La motocicleta quedó secuestrada como parte de la causa, mientras se avanzan las actuaciones por resistencia a la autoridad y amenazas.

Desde la Policía reiteraron el llamado a la comunidad para denunciar este tipo de prácticas ilegales, que no solo alteran el orden público sino que representan un grave riesgo para la seguridad vial.