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Tigre, una piedra en el zapato para Gallardo: del adiós como jugador a la goleada como DT

El 4-1 en el Monumental reactivó un recuerdo doloroso: el Matador también marcó la despedida del Muñeco futbolista en 2010 con otra paliza histórica.

Hoy 00:36

La derrota 4-1 de River ante Tigre en el Monumental no sólo fue un golpe deportivo: también reabrió una herida simbólica en la historia de Marcelo Gallardo. El mismo rival que esta vez lo humilló como entrenador fue el que marcó su triste despedida como jugador en 2010, en una noche que quedó grabada por el resultado y por cómo se dio su adiós al fútbol profesional.

El 15 de mayo de 2010, River cayó 5-1 ante Tigre en Núñez en el que debía ser el último partido del Muñeco con la camiseta millonaria. Sin embargo, Gallardo no jugó ni un minuto. Ángel Cappa, entrenador en aquel entonces, decidió no hacerlo ingresar en medio de una goleada que ya era escandalosa. El ídolo recibió una ovación cuando salió a calentar, pero terminó su carrera sentado en el banco.

Años después, Cappa explicó su decisión: “Perdíamos 5-0 y no sabía qué hacer. ¿Cómo iba a jugar Gallardo su último partido en una derrota tan terrible? No sé si hice bien o mal, pero en ese momento me pareció que no tenía que entrar en ese partido”. La relación entre ambos ya estaba desgastada y ese episodio selló una salida incómoda del club.

Luego, Gallardo se fue a Nacional de Montevideo, fue campeón, se retiró y comenzó su carrera como técnico. El resto es historia grande: regresó a River como entrenador y construyó el ciclo más ganador del club. Por eso la goleada actual tiene un peso simbólico extra: conecta dos noches negras unidas por el mismo rival.

Dieciséis años después, Tigre volvió a propinarle una paliza en el Monumental. El equipo de Diego Dabove aprovechó errores individuales, jugó con intensidad y firmó una victoria que sus hinchas recordarán por mucho tiempo. Para Gallardo, el Matador vuelve a quedar asociado a capítulos incómodos de su historia en Núñez. Una coincidencia cruel que el fútbol, a veces, se empeña en repetir.