Había sufrido una crisis psiquiátrica y el detenido formaba parte de un grupo de efectivos con un negociador. El sargento fue imputado por lesiones graves y va a la Cárcel Bouwer.
El policía del grupo Eter que le descerrajó dos balazos de plomo a una mujer que sufría una crisis psiquiátrica, y que presuntamente amenazaba a su familia con un cuchillo en un domicilio de barrio Pueyrredón de la ciudad de Córdoba, quedó detenido en las últimas horas por disposición de la fiscal Silvana Fernández. El sargento quedó preso por lesiones gravísimas calificadas por uso de arma de fuego y por su condición de policía.
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Será llevado al pabellón de los uniformados de la Cárcel de Bouwer.
En paralelo, según informó la Policía, quedó en situación pasiva y se le abrió un sumario en el Órgano de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad.
Mientras tanto, la víctima de este caso (que algunos lo califican como muy cercano a un nuevo “gatillo fácil”) se encuentra internada en el Hospital San Roque.
“No era necesario el uso del arma fuego por parte del efectivo por qué no había riesgo para terceros en el lugar. Así lo establece el protocolo de la Policía para estos casos”, señalaron fuentes calificadas con acceso a la causa.
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Lo sucedido, más allá de que se enmarcó en otro grave episodio de salud mental en un domicilio, a la par vuelve a poner en foco la capacitación y preparación que reciben los efectivos policiales en Córdoba. Los interrogantes se potencian si se tiene en cuenta que el ahora acusado se desempeñaba en el Eter (Equipo de Tácticas Especiales Recomendables), el cuerpo de “elite” que tiene la Policía cordobesa.
No es la primera vez que un policía de ese cuerpo se ve involucrado en un grave caso en Córdoba. Años atrás, un oficial en funciones ultimó de varios balazos a sus dos hijos en un departamento de barrio Alberdi en la Capital y, con la misma arma, se quitó la vida.
Crisis en un domicilio con una mujer con un cuchillo
Volviendo al caso bajo investigación, todo sucedió el pasado martes 3 de febrero cuando ingresó un llamado al 911 en el que se informaba sobre una mujer que se encontraba alterada y con una aparente crisis psiquiátrica en un domicilio de barrio Pueyrredón, franja norte de la Capital.
Trascendió que un familiar llamó. La vecina, además, había ingerido pastillas.
Al cabo de unos minutos arribaron patrullas del CAP y los policías se dieron con que efectivamente una mujer, dentro del hogar, esgrimía un cuchillo tipo carnicero y amenazaba a familiares y a ella misma, según las fuentes consultadas.
Se vivía una altísima tensión. Una versión inicial dio cuenta de que se dispararon postas con gas pimienta. Pero no fue posible controlarla.
Fue así que, por protocolo, se convocó a personal del cuerpo Duar (de la Dirección Bomberos) y a efectivos del grupo de élite Eter de la Policía provincial.
Al cabo de unos minutos arribaron ambos grupos y un negociador (del propio Eter) comenzó a dialogar con la mujer para que entregara el cuchillo. La intención era que depusiera su actitud y fuera trasladada a un centro de salud. El diálogo no prosperó.
Balazos y con plomo
Fuentes oficiales indicaron que la mujer habría intentado atacar a los efectivos del Eter. Otra versión señaló que habría llevado el cuchillo al cuello. Otra fuente refirió que todo sucedió prácticamente al mismo tiempo.
Fue en ese tenso momento que un sargento del Eter (con “vasta trayectoria”, según explicaron luego fuentes oficiales) abrió fuego con su arma reglamentaria calibre 9 milímetros directo contra la mujer.
Uno de los impactos dio en una pierna. El otro, en el abdomen. La mujer cayó finalmente al suelo.
En medio de la conmoción y la tensión por lo sucedido, se llamó a una ambulancia que la trasladó hasta el Hospital San Roque, donde quedó internada.
Fuentes con acceso a la causa indicaron que quedó internada con pronóstico reservado.
El Eter cuenta con pistolas Taser (lanzan dardos electrificados) precisamente para estas situaciones como para toma de rehenes. Al parecer no había al momento del hecho.
En este sentido, el Gobierno planea adquirir 50 nuevas pistolas Taser para la Policía.
Investigación y detención del policía
Tras analizar la prueba, los testimonios recabados, los testigos y la suma de elementos recogidos en la pesquisa, la fiscal Fernández dispuso imputar y detener al sargento del Eter que hirió a balazos a la mujer.
En el marco de las averiguaciones, la fiscal analizó las filmaciones de las cámaras de seguridad (“bodycams”) con que cuentan los efectivos.
La funcionaria lo acusó por lesiones graves calificadas agravadas y dispuso que sea trasladado a la Cárcel de Bouwer.
Voceros de la causa enfatizaron que “no era necesario el uso del arma fuego por parte del efectivo por qué no había riesgo para terceros en el lugar. Así lo establece el protocolo de la Policía para estos casos”.
No se descarta que, conforme avance la prueba, puedan surgir otras imputaciones o cargos. No se sabe cuándo será indagado.
Mientras tanto, la víctima sigue internada en un centro de salud y se aguarda su evolución.
Graves episodios con policías
El caso se agrega a una serie de graves episodios con efectivos policiales en los últimos tiempos. En 2025, se registraron serios casos en Córdoba.
El caso Samuel Tobares. Los policías Guillermo Arce y Franco Romero siguen presos por el caso de Samuel Tobares, un muchacho que tenía 34 años y que murió en noviembre de 2025 en medio de un operativo el año pasado en Parque Síquiman. Los uniformados están presos por homicidio preterintencional por orden del fiscal Ricardo Mazzuchi, de Villa Carlos Paz. Esta medida fue avalada por el juez de Control
El caso Guillermo Bustamante. El 24 de marzo, un hombre falleció en medio de un procedimiento de uniformados en una estación de servicio en barrio Villa Páez, de Córdoba capital. Se trataba de Guillermo Bustamante, quien tenía 39 años. Según la causa, el hombre sufrió una crisis de comportamiento mientras cargaba combustible y llegaron policías. Con golpes, el hombre fue reducido y trasladado a un patrullero, donde finalmente falleció. Cinco policías fueron acusados por homicidio preterintencional.
La nena que perdió el ojo. En 2025, también, una nena sufrió la pérdida de un ojo producto de un balín de gas pimienta disparado con un arma Byrna por un efectivo policial en un operativo en la ciudad de Córdoba. El efectivo participaba, con otros uniformados, de un procedimiento contra unos jóvenes que lanzaban piedras. Fuera de sí, el efectivo comenzó a tirar con un arma larga con balines de manera paralela al piso y le dio a una nena. Pese a haberla herido, siguió disparando.
El efectivo fue enviado a juicio por lesiones agravadas.