X
Somos Deporte

Pese al gol de Zeballos, Boca tuvo un mal partido en La Plata y cayó ante Estudiantes

El Pincha fue más que el Xeneize, aprovechó la pelota parada para ganar 2 a 1 más allá de un final ajustado. Marchesín y el santiagueño salvaron a los de Úbeda de un papelón.

28/01/2026

A Boca todavía le falta —y mucho— para aspirar a ganar todo este año, como se ilusionó Juan Román Riquelme tras presentar a los refuerzos. La derrota 2-1 ante Estudiantes en La Plata fue la más floja del ciclo de Claudio Ubeda, no tanto por el resultado sino por la pobreza futbolística del equipo, que recién mostró una tibia reacción en el tramo final. Antes, fue superado en intensidad, juego y personalidad por un rival que jugó con el cuchillo entre los dientes.

El Pincha impuso condiciones desde lo anímico y lo físico. Boca nunca pudo hacer pie en el mediocampo: Paredes casi no encontró la pelota, Belmonte aportó poco y Alarcón se mostró incómodo por la izquierda. Los primeros avisos xeneizes por las bandas con Blanco y Zeballos quedaron en intenciones, sin conexiones claras con Zufiaurre ni con Zenón. Estudiantes, sin ser arrollador, golpeó en sus primeras llegadas: a los 28’, tras un córner, Benedetti puso la pelota justa y Núñez apareció libre para el 1-0; once minutos después, otro tiro de esquina y González Pírez ganó de arriba para el segundo.

Ese doble golpe desarmó a Boca. Hubo malas salidas, pérdidas inexplicables y un equipo partido, sin respuestas. Marchesín evitó una goleada con varias tapadas ante Carrillo, mientras el Xeneize se volvió inofensivo, sin remates al arco durante gran parte del partido. Ni los cambios ni el ingreso de Ander Herrera lograron torcer la historia. Recién tras un penal anulado por mano previa llegó el empuje final: Zeballos descontó en el primer tiro franco al arco y Aranda estuvo cerca del empate.

Fue demasiado poco. Boca terminó buscando el descuento con juveniles como Zufiaurre y Gelini, síntoma de un plantel corto y golpeado por las lesiones. La conclusión es clara: con esta versión, al Xeneize le queda un largo camino por recorrer si realmente pretende pelear el campeonato y la Copa Libertadores. La derrota en UNO dejó más dudas que certezas y encendió todas las alarmas.