El establecimiento fue clausurado tras la viralización de las imágenes de las agresiones. Cuatro de las acusadas enfrentan denuncias por violencia física y psicológica, y las restantes por no impedir los hechos.
A pocos días de la viralización de un indignante video que muestra a maestras de un jardín maternal maltratando a niños y bebés con golpes y gritos, la Justicia de la provincia de Santa Fe imputó a seis docentes, quienes todavía permanecen en libertad.
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El pasado 13 de enero, la Municipalidad de Villa Constitución -localidad en donde ocurrieron las agresiones- decidió clausurar el establecimiento de nivel inicial “Manitos a la Obra”. Allí, madres y padres de alumnos presentaron las grabaciones en las que se registran episodios de violencia verbal, zamarreos y burlas hacia los niños.
Este viernes se realizó la audiencia imputativa, que concluyó con la imputación de seis docentes por “lesiones leves dolosas”, aunque con distintos grados de responsabilidad.
De acuerdo con medios locales, las acusadas -tres corresponsables y tres auxiliares- fueron identificadas como P.D., M.F., M.C., V.M., L.R. y A.P. El juez de Primera Instancia Eugenio Romanini, quien dio lugar a la acusación de la fiscalía, dispuso que las docentes queden en libertad, al entender que no entorpecerán la investigación.
En esa línea, deberán cumplir ciertas reglas de conducta durante los próximos 90 días: fijar domicilio, constituir una fianza real o personal, no salir del país, firmar cada 15 días en la Oficina de Gestión Judicial y se les prohíbe todo contacto con las víctimas y sus familias por cualquier medio. Además, no podrán acercarse a los damnificados en un radio de 200 metros.
El fiscal a cargo de la investigación, Ramiro Martínez, señaló durante la audiencia que fueron nueve los hechos de maltrato, ocurridos entre abril y diciembre del año pasado. A P.D. (docente y corresponsable), M.F. (docente y corresponsable), M.C. (docente y corresponsable) y V.M. (auxiliar docente) se las acusa de violencia física y psicológica sobre nueve víctimas.
Mientras tanto, L.R. y A.P., ambas auxiliares, fueron acusadas de presenciar los hechos de violencia y no frenarlos ni denunciarlos: “Los hechos sucedieron en un ámbito donde los niños se encontraban bajo cuidado institucional, siendo que este espacio debía garantizar la protección, contención y resguardo integral”.