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Pádel, el nuevo Tinder: el deporte que volvió con fuerza y ahora también une parejas

Noticiero 7 realizó un emotivo informe sobre el deporte que practican miles de santiagueños.

Hoy 22:19

El pádel vive un boom sin precedentes en Argentina y ya no es solo una disciplina deportiva: se convirtió en un verdadero fenómeno social, al punto de ser definido como “el nuevo Tinder”. Así lo refleja un informe especial de Noticiero 7, que muestra cómo las canchas, en Santiago del Estero, pasaron a ser espacios de encuentro, vínculos y hasta romances.

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Tras haber sido furor en la década del 90, el pádel atravesó una etapa de meseta. Sin embargo, en los últimos años regresó con más fuerza que nunca. Según referentes del ambiente, el crecimiento se explica por varios factores:

- La transmisión televisiva de partidos profesionales

- La exposición en redes sociales

- Y, sobre todo, su carácter accesible y social

“Es más furor que en los 90”, aseguró “Pucho” Silighuini desde las canchas. A diferencia de otros deportes, cualquiera puede jugar, aprender rápido y sumarse sin importar la edad: hay chicos desde los 4 o 5 años y adultos mayores de 70 que juegan regularmente.

Uno de los datos más llamativos que brindó Silighuini en Noticiero 7 es que las canchas se transformaron en un nuevo lugar para hacer match. Hoy, cerca de la mitad de los turnos son ocupados por mujeres, algo que no ocurría en sus comienzos.

“Acá se conoce mucha gente. Se forman parejas, se separan otras también”, contó con naturalidad. Incluso hay casos de discusiones de pareja porque uno prioriza ir a jugar pádel antes que cumplir otros compromisos. Las famosas red flags también existen en este deporte.

El “tercer tiempo”, clave del romance padelero

Si hay un elemento central en este fenómeno, es el tercer tiempo. Después del partido, los jugadores comparten una gaseosa, una cerveza o un asado. Ese momento informal es donde se charla, se mezclan los grupos y se generan los vínculos.

“Vienen seis a jugar, descansan dos, se arma la charla y ahí empieza todo”, explicó Pucho. Muchas veces alguien se suma porque falta un jugador y, casi sin darse cuenta, entra a un nuevo grupo social.

El crecimiento del pádel no es solo local. Es un fenómeno mundial. Hoy los jugadores amateurs conocen a las figuras profesionales, siguen partidos y discuten jugadas, algo impensado años atrás. “Antes nadie sabía quiénes eran los profesionales, hoy se habla de Tapia como se habla de Messi en el fútbol”, destacó Silighuini, que viene hace más de 30 años relacionado el Pádel.

Además, se volvió un deporte familiar: padres, madres e hijos comparten la actividad en distintas canchas al mismo tiempo, fortaleciendo su perfil social.

“El que juega una vez, no deja más”

Quienes llevan décadas en el rubro coinciden en algo: el pádel es adictivo. “El que juega por primera vez no quiere dejar. Se compra la paleta, la ropa y vuelve”, aseguró quien fuera conductor del programa Sólo Pádel. Y no solo se enamoran del deporte: muchos también encuentran pareja.

El consejo es claro: animarse a probar. “Van a enamorarse del pádel y, tal vez, de alguien más”, dice entre risas.

Pádel, deporte, amistad y amor

En pleno verano, el pádel aparece como una alternativa ideal: actividad física, sociabilidad y la posibilidad de conocer gente. Ya no hace falta una app para hacer match: alcanza con una cancha, una paleta y ganas de jugar.

El pádel volvió, y esta vez no solo para quedarse, sino también para conectar corazones.

Mirá aquí el informe completo:

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