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Opinión y Actualidad

Trump, mi buen amigo, esta campaña...

El apoyo de Estados Unidos sumó calma a los mercados. Ahora el Gobierno busca que eso se traduzca en dólares, lo que mejoraría su panorama para las elecciones de octubre. La cumbre de este martes entre Milei y Trump, clave.

23/09/2025

Por Pablo Vaca, en diario Clarín
Hay una famosa jugada en el fútbol americano conocida como Hail Mary. El Ave María. Es un pase largo, algo desesperado. Se realiza en los últimos segundos del partido, cuando un equipo necesita un milagro para ganar o empatar. Cuando no hay otra opción. El mariscal de campo lanza la pelota lo más lejos y alto posible, hacia la zona de anotación del oponente, y ruega porque alguno de sus receptores la atrape. Su probabilidad de éxito es baja. Pero si sale bien…

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El Gobierno argentino se encuentra a punto de lanzar su Hail Mary. Tras un tiempo demasiado largo en un tobogán político-financiero cuya pendiente fue haciéndose mayor con hitos como la seguidilla de derrotas en el Congreso, los audios de Spagnuolo, la paliza en la Provincia de Buenos Aires y la venta de 1100 millones de dólares en tres días para defender la banda alta del billete, la apuesta prácticamente a todo o nada pasa ahora por los resultados del encuentro de este martes entre el presidente Javier Milei y su par estadounidense, Donald Trump.

Un resultado fácilmente medible: cuántos dólares podría prestar Washington para engordar las enflaquecidas reservas criollas.

Las especulaciones circularon por Buenos Aires todo el fin de semana. Se recordó la asistencia del Tesoro norteamericano a México en los ’90 por el Efecto Tequila. Se analizó la importancia estratégica que tiene para Estados Unidos mantener la distancia entre Argentina y China. Se habló de las alternativas que maneja el Fondo de Estabilización Cambiaria (Exchange Stabilization Fund, EFS) y de la celeridad que podría tener o no un crédito directo del gobierno del magnate republicano. Hasta se mencionó una cifra disparatada: 30.000 millones de dólares.

Por supuesto, también se puso énfasis en la buena relación personal entre los dos presidentes, además de los aspectos similares de sus peculiares personalidades.

Lo cierto es que las señales están ahí. El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien había visitado y elogiado el país en abril, insistió con un fuerte respaldo al Gobierno este lunes: “Argentina es un aliado de Estados Unidos de importancia sistémica en América Latina, y el Departamento del Tesoro está dispuesto a hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a Argentina. Todas las opciones de estabilización están sobre la mesa”.

El tuit fue inmediatamente agradecido por Milei y por el ministro de Economía, Luis Caputo. El efecto -multiplicado por el anuncio de la eliminación de las retenciones- también fue inmediato: bajó más de 300 puntos el riesgo país, subieron bonos y acciones argentinas y el dólar oficial cayó $85.

Las estimulantes palabras de Bessent llegan un día antes de la cumbre entre Trump y Milei, quien también se reunirá este martes con la jefa del FMI, Kristalina Georgieva, quien sumó su propio granito de arena al postear que “la declaración de apoyo de Bessent a Argentina subraya el papel crucial de los socios en la promoción de políticas sólidas de estabilización y crecimiento”.

Si Argentina consiguiera una prueba de que Estados Unidos impedirá que tenga problemas para pagar los 4.300 millones de dólares de deuda que vencen en enero, los mercados podrían ofrecer una tregua en la presión sobre el precio de la divisa estadounidense (Cristina Kirchner, desde su prisión hogareña, echó leña al fuego el sábado con un tuit que arrancaba: “Che Milei! ¡Qué olor a default!”).

Es decir, el dólar podría recuperar algo de la tranquilidad que tuvo todo el primer año de la administración mileísta, se alejarían los fantasmas de un efecto rebote en la inflación y el oficialismo podría volver a mirar con mejores ojos las elecciones legislativas -claves para la segunda etapa del mandato- que sucederán en apenas un mes.

“Seguimos confiando en que el apoyo del Presidente @JMilei a la disciplina fiscal y a las reformas procrecimiento son necesarias para romper la larga historia de declive de Argentina”, escribió Bessent en uno de sus tuits del lunes por la mañana.

Un aliento trumpista muy bienvenido para la campaña, que apunta justo al elemento que necesita recuperar el Gobierno si pretende buenos números el 26 de octubre: confianza.