Sábado 18
Septiembre de 2021
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Opinión y Actualidad

Crítica de "Ice Road"

Para fans de ese cine desvergonzado con aroma de los 90.

14/09/2021

Por Blai Morell
Para Fotogramas

Si de alguna cosa sabe Jonathan Hensleigh, el tipo que firmó los guiones de Duro de Matar: La venganza y Armageddon, es de historias donde el componente de la inverosimilitud está bien presente y donde las carreras a contrarreloj centran la atención del relato sin renunciar al componente humano.

Todo ello está presente en su primera película en diez años, una gozosa serie B muy orgullosa de serlo con aroma noventero –solo hay que ver esos entrañables efectos especiales–.

Un entretenimiento que vive constantemente en la cuerda floja –esos lugares comunes, lo predecible de su historia–, y que está dotado del descaro necesario para asumir un argumento que se asemeja al de la mayestática El salario del miedo y su remake, la no menos genial Carga maldita; añadir una relación entre hermanos digna de De ratones y hombres de Steinbeck, y apelar a ese espíritu orgulloso de la clase trabajadora ante la codicia de las corporaciones. Y todo para luego convertirlo en un thriller frenético con antagonista incluido al servicio del Charles Bronson de su generación, un Liam Neeson post-Venganza que a sus casi 70 años puede con todo lo que le echen, y aún más.