Omar Abdulkadir Artan, designado por la FIFA para dirigir en el Mundial, denunció que nunca recibió una explicación concreta tras ser rechazado en Miami.
El árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan rompió el silencio después de haber sido deportado por Estados Unidos y quedar afuera del Mundial, donde había sido designado por la FIFA para impartir justicia.
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El juez africano no pudo ingresar al país anfitrión tras ser rechazado por las autoridades migratorias en el Aeropuerto Internacional de Miami, una situación que terminó con su sueño mundialista antes de que comenzara la competencia.
Artan iba a hacer historia como el primer representante de Somalia en dirigir un partido de una Copa del Mundo, pero tras ser deportado debió viajar hacia Estambul, donde expresó su malestar por lo ocurrido.
“Estoy muy, muy decepcionado”, aseguró en una entrevista telefónica compartida por The New York Times. Luego agregó: “Simplemente soy un árbitro que intenta cumplir su sueño, el mayor sueño de mi vida: venir al Mundial”.
El somalí había sido incluido entre los 52 árbitros seleccionados para dirigir en Norteamérica y formaba parte del grupo de siete jueces africanos elegidos para el torneo.

Según relató, llegó a Miami cinco días antes del partido inaugural, pero fue retenido por agentes migratorios y sometido a un extenso interrogatorio. De acuerdo con su versión, el procedimiento duró alrededor de 11 horas antes de ser trasladado a una celda de detención y luego embarcado rumbo a Turquía.
Artan sostuvo que presentó toda la documentación requerida para ingresar al país. “Tenía todos los papeles en regla. Tenía la visa correcta”, afirmó. También aseguró que mostró documentación de la FIFA y fotografías vinculadas a su trayectoria de más de una década como árbitro profesional.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos confirmó que el caso fue sometido a una revisión adicional, aunque evitó brindar detalles específicos. Según el organismo, el viajero fue considerado inadmisible por “problemas de verificación” y se le negó la entrada.
El árbitro aseguró que nunca recibió una explicación concreta sobre la decisión y deslizó que la medida podría estar vinculada a las restricciones migratorias para ciudadanos de Somalia. “Creo que tienen un problema con mi país”, expresó.
Artan también recordó que llevaba cuatro años preparándose para esta oportunidad mediante cursos organizados por la FIFA en Qatar y Emiratos Árabes Unidos.
La FIFA confirmó que el árbitro no podrá desempeñarse durante el torneo y aclaró que no interviene en los procesos migratorios de los países anfitriones.
Mientras tanto, el caso dejó varias preguntas abiertas, especialmente sobre por qué Artan no fue reasignado a partidos en Canadá o México, las otras dos sedes del Mundial.